Wilfredo Ortiz: con espíritu navideño todos los días

Wilfredo Ortiz:  con espíritu navideño todos los días
Foto: Zaira Cortes / EDLP

Nueva York – Rodeado de luces y pascuas, el puertorriqueño Wilfredo Ortiz, de 48 años, vive el espíritu navideño todos los días. Cada año ofrece arbolitos de navidad entre la calle 28 y la Sexta Avenida, en Manhattan.

Teniendo como escenario pinos y coronas coloridas, el originario de Aguadilla luce con orgullo un gorro con renos luminosos. En un invierno crudo, el calor latino derrite hasta el témpano más sólido, dice.

Para “Wil”, el fuego de la esperanza se aviva en fin de año, pues tiene fe que el próximo será mejor.

¿Qué tan buena es la venta de arbolitos en este año?

Lamentablemente no tan buena. El año pasado vendíamos de 40 a 50 arbolitos y pascuas por día. Ahora sólo vendemos unos 10 y eso me preocupa mucho. La gente quiere ahorrar, compra lo más económico y sólo lo necesario. No es para menos. La economía ha sido mala para todos.

¿Quiénes son sus principales clientes?

Llevo siete años vendiendo y llevando arbolitos en esta área, y por eso puedo decirte con seguridad que los compradores vienen de iglesias, oficinas, tiendas departamentales y hoteles. Hace años, muchas tiendas de la Quinta Avenida nos compraron pascuas para adornar sus escaparates y pasillos, pero en este diciembre las cosas no son iguales.

¿Espera que la venta mejore, considerando que estamos en vísperas de navidad?

Los hispanos somos luchones y siempre tenemos la esperanza bien puesta en nuestros corazones. Todo se ve muy difícil ahora. Otros vendedores de la zona padecen la misma situación, pero aún ganamos suficiente para llevar pan a nuestras familias.

¿Cuáles son los precios de los arbolitos y pascuas?

Tenemos arbolitos desde $12 hasta $100. La mayoría de clientes buscan lo más accesible. Las pascuas son traídas desde California y los precios van desde $7 hasta $75.

¿Qué es lo que vende cuando pasa la época navideña?

Tenemos todo tipo de plantas para jardines, parques y espacios verdes en hoteles. Nosotros también sembramos flores. Todo el año hay trabajo.

¿Cómo cree que pinte el 2012 para usted y los neoyorquinos?

Mucho mejor. Debemos tener fe en que todo será más bueno. Me siento triste porque no podré viajar a Puerto Rico este año para ver a mis padres y hermanos. Pienso en mis compañeros que no pueden viajar a sus países. No han visto a su familia en años y prefieren trabajar en navidad para no estar solos. Sólo digo que debemos dar gracias por lo que tenemos.