Nueva asignación: hay que defender

Nueva asignación: hay que defender
Tyson Chandler (derecha) se apresta a bloquear un tiro de Renaldo Balkman durante un partido de escuadra dividida de los Knicks.
Foto: AP / John Minchillo

NUEVA YORK – Los Knicks de Nueva York solían hablar de defensa –hasta el instante en que comenzaba el juego.

Entonces, resurgían los problemas de siempre: desperdiciaban el caudal de puntos anotados al permitir muchos más; bien porque no pudiesen impedirlo, bien porque no tuviesen la dedicación para frenar a su rival.

Tyson Chandler quiere cambiar todo eso.

Los Knicks se ven a sí mismos como un equipo contendor, pero su nuevo centro regular sabe que eso ocurrirá solamente si sus colegas ponen el mismo empeño defensivo que él aplica.

“Pienso que si realmente estamos tan comprometidos en ganar un campeonato como decimos estarlo, y si realmente queremos aspirar a ese sueño, entonces tenemos que estar comprometidos en el lado defensivo, porque ésa es la única manera de lograrlo”, dijo Chandler.

Amparados en el poderoso esquema ofensivo de Amare Stoudemire y Carmelo Anthony y dirigido por Mike D’Antoni, los Knicks regresaron a la postemporada el año pasado, luego de quedar fuera los seis años anteriores. Sin embargo fueron el primer equipo que se eliminó, barridos por los Celtics de Boston.

Ambos Todos Estrellas procedieron a reclamar la adición de una presencia defensiva en la pintura –el papel que Chander desempeñó el pasado año para los campeones de la NBA, Mavericks de Dallas.

El centro de 7-1 de estatura no para de hablar sobre su labor. En el tablero, grita instrucciones. Cuando se dirige al banco, ofrece sugerencias, propone estrategias.

“Es el ancla de la defensa. Tan solo con su voz logra energizar a todos”, dijo el coach D’Antoni. “Pero lo que no ven los fanáticos es lo que hace en el banco, como habla de defender, la forma en que dice a todos ‘ok, tú puedes hacer esto, yo hago esto otro’”.

Chandler recuerda a los Knicks de los ’90, cuando contaban con Patrick Ewing, Charles Oakley y Anthony Mason; equipos de sólida defensiva que los neoyorquinos adoraban. D’Antoni considera que los fanáticos sentirán el mismo aprecio hacia el trabajo de Chandler.

“Enciende el ánimo de todo el equipo. Habrá noches en que el Garden se volverá loco con él, debido a su energía”, dijo D’Antoni.

El propio Chandler se sorprendió cuando los Knicks, que no tenían espacio dentro del tope salarial, surgieron como un postor en el mercado de agentes libres. Tenían que dejar ir al armador regular Chauncey Billups bajo la cláusula de amnistía para abrir espacio en términos salariales, pero el equipo consideró que valía la pena, si la defensa de Chander tiene en Nueva York el mismo efecto que logró en Dallas; otro equipo considerado unidimensional.

“Este era un equipo que te ganaba con su ofensiva, pero ahora tendrán que concentrarse en hacer ambas cosas”, dijo Chandler.

No es la única adición que demuestra el nuevo foco del equipo en el lado contrario de la cancha. El excoach de Atlanta Mike Woodson fue contratado para enfatizar en la defensa; un papel que ocupó con los Pistons de Detroit cuando éstos ganaron el campeonato de la NBA en el 2004.

El turno de primera ronda de los Knicks en el sorteo colegial fue utilizado para seleccionar al defensa de Georgia Tech Iman Shumpert, quien fue sexto en robos la pasada temporada, en toda la nación.

El primer juego de Chandler en uniforme de los Knicks no tuvo gran espectacularidad. Apenas tomó tres tiros, atinó dos de ellos, para terminar con cuatro puntos en la victoria de 92-83 sobre Nueva Jersey. Pero el número que más evidencia su impacto es el total de puntos de los Nets: más de 22 puntos por debajo del promedio de 105.7 tantos por juego que permitieron los Knicks en la temporada pasada; la tercera peor cifra de la liga.

“Gran parte de lo que él hace no se refleja en la hoja de estadísticas, y eso es lo que le hace un gran jugador”, dijo Anthony.

El arribo de Chandler tuvo un alto costo, y dejó a los Knicks con poco margen para mejoras adicionales. Los veteranos armadores Baron Davis y Mike Bibby fueron firmados pero hay dudas de cuánto les resta a ambos. Eso suma un banco dudoso y tal vez poca ofensiva; algo jamás visto en un equipo dirigido por D’Antoni.

Eso no le preocupa a Anthony.

“Para nada. Jamás podría cuando se trata de ese individuo”, dijo Anthony mientras apuntaba a D’Antoni. “Tiene tanto en su libro, es muy astuto… tuvo equipos en Phoenix en los que nadie creía y lo hizo bien”.

D’Antoni sencillamente apunta hacia Anthony (25.6 ppj) y Stoudemire (25.3), tercero y quinto (empatado) en la liga en anotaciones en la temporada pasada.

“Tenemos dos de los mejores anotadores en la liga, así que debemos tener suficiente ofensiva. Quizás tengan que tirar más, pero eso les gusta a ellos”, dijo. “Así que vamos a anotar, y debemos asegurarnos de ser un equipo realmente bueno, sólido defensivamente. Si logramos eso, nos irá bien”.