Caribe: dominicanos tendrán una nueva cita en las urnas

Esperan el remozamiento de la Suprema Corte de Justicia y el establecimiento del Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral, además de la conclusión de la segunda línea del Metro de Santo Domingo y un conjunto de de infraestructuras viales

Caribe: dominicanos tendrán una nueva cita en las urnas
Hipólito Mejía, candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Foto: EFE / Orlando Barría

SANTO DOMINGO – Los dominicanos concurren el próximo año a un proceso de votación en el que escogerán entre la permanencia en el poder del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que, con Leonel Fernández a la cabeza, completará ocho años consecutivos de gobierno, o el retorno del ex presidente Hipólito Mejía, quien dirigió el país entre 2000 y 2004.

Aunque más de 20 organizaciones políticas competirán en las urnas el próximo 20 de mayo, se espera que la mayoría de los más de 6.4 millones de votantes hábiles escojan entre el ex presidente Mejía, relevado de la Presidencia en agosto de 2004 después de encabezar una gestión en la que el país se sumergió en una de sus peores crisis económicas de las últimas décadas, y el candidato del PLD, Danilo Medina, quien se hace acompañar en la boleta por la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández.

Otro tema que ocupará la agenda de los dominicanos para 2012 será la juramentación por parte del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), de los 17 integrantes de la Suprema Corte de Justicia y de los magistrados que conformarán el Tribunal Superior Electoral y el Tribunal Constitucional, para dar cumplimiento a los mandatos de la Constitución vigente desde el 26 de enero de 2010.

El CNM, encabezado por los presidentes de la República, la Suprema Corte de Justicia, el Senado y la Cámara de Diputados, trabajó en la escogencia de 35 jueces, para lo cual agotó un proceso de evaluación de más de 280 abogados que aspiraban a ocupar un cargo en los tres organismos.

En materia macroeconómica República Dominicana podría intentar extender por seis meses más -y con un carácter “precautorio”- el acuerdo Stand By que mantiene el país desde enero de 2005 con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Al menos así lo expresa el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, quien vaticina que la economía cerrará 2011 con un crecimiento de alrededor de 5%, después de tener un desempeño del orden de los 4.2% durante el período enero-septiembre.

El presidente Fernández mantiene la promesa de que para el 27 de febrero, fecha en que se celebra la Independencia Nacional, recorrerá en tren parte del trayecto de la Segunda Línea del Metro de Santo Domingo, una obra de 13.8 kilómetros de longitud cuya inversión, según cifras oficiales conservadoras, superará los 770 millones de dólares.

“Podemos cumplir con el compromiso hecho a los legisladores, de invitarles al término de la rendición de cuentas, a que nos acompañen hasta aquí (al Centro de los Héroes) y tomar la segunda línea del Metro de Santo Domingo”, dijo Fernández el pasado jueves 14 al supervisar la obra que se encuentra lista en un 85%.

Mientras, el director de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), Diandino Peña, quien le acompañaba en el recorrido, indicó que en su primera etapa la infraestructura vial brindará servicio desde la estación de Herrera, en el kilómetro 9 de la autopista Duarte, hasta la avenida Máximo Gómez con John F. Kennedy.

La primera línea del Metro de Santo Domingo atraviesa la capital de norte a sur. Tiene una extensión de 14.5 kilómetros, consta de 16 estaciones, que son recorridos por 19 trenes, con 57 vagones. La segunda busca disminuir el caos en el transporte público de la capital que a partir de 2012 también experimentará una significativa mejoría vial con la culminación del denominado Corredor Duarte, un ambicioso proyecto que incluye seis elevados, varios pasos a desnivel en la avenida 27 de Febrero y un nuevo túnel de 1.2 kilómetros de longitud.

El proyecto Corredor Duarte tiene un presupuesto estimado de 268 millones de dólares y ya cuenta con una segunda etapa licitada tan ambiciosa como la primera.

El presidente Fernández tiene previsto inaugurar en enero la universidad que construye su gestión en Limonade, Haití, con una inversión de 50 millones de dólares. El centro se convertirá en uno de los aportes principales al vecino Haití dentro de las acciones de apoyo que desarrolla el país para paliar los efectos del terremoto que dejó más de 220 mil muertos y destruyó Puerto Príncipe el 12 de enero de 2010.

Según el Gobierno, la universidad estará conformada por cuatro edificios de tres niveles, con 72 aulas. También constará de biblioteca, salones de maestría, economato, parqueo, servicio de agua potable, laboratorio de química, biología, una sala virtual, un edificio administrativo de dos niveles, sala para postgrados y un salón para profesores.

Para 2012 Haití aspira a que se agilice el flujo de la ayuda prometida tras el terremoto que cumplirá dos años el 12 de enero. También apuesta a la comunidad internacional para reclamar mayor inversión extranjera, como lo hizo el presidente Michel Martelly en la reciente cumbre que dejó conformada la Comunidad de Estado Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

En la cumbre del CELAC celebrada en Caracas a principio de mes, el presidente Martelly llamó a los empresarios de todo el mundo, y sobre todo a los de la región, a invertir en Haití para fomentar su desarrollo, luego de asegurar que más del 70% de la población de su país vive con 2 dólares por día.

A la pobreza ancestral del pueblo haitiano y a los catastróficos efectos del terremoto se sumó la epidemia del cólera que ha matado a más de 6,700 personas en suelo haitiano y que traspasó la frontera de República Dominicana que lleva registrado unos 150 muertos a causa de ese mal.

Antes de hacer la petición en la CELAC, Martelly había anunciado, desde el foro de Biarritz celebrado en Santo Domingo a mediados de noviembre: “Ya no queremos que nos den dinero, lo que queremos son inversiones”. “Haití está abierto para los inversores en todos los sectores: turismo, agricultura, infraestructura, educación, servicios financieros y reconstrucción”, dijo el mandatario haitiano como parte de una campaña internacional de captar inversiones, que de seguro seguirá llevando en 2012.

También los puertorriqueños, al igual que los dominicanos, tienen previsto concurrir a las urnas. Sus votaciones están programadas para el 6 de noviembre para elegir a un nuevo gobernador, en sustitución de Luis Fortuño.

Mientras, en la isla se debate la programación de un plebiscito de dos rondas para definir su estatus político frente a Estados Unidos, con el propósito de modificar o “suavizar” la definición de Estado Libre Asociado (ELA).

El gobernante Partido Nuevo Progresista (PNP), que también controla el Capitolio, busca que los puertorriqueños escojan entre mantener el actual status territorial o buscar una relación no territorial, no colonial y permanente o la independencia total.

En la primera ronda se votará entre mantener el ELA actual o establecer un estado libre asociado con menor dependencia de los poderes del Congreso estadounidense. De ganar la segunda opción, en la segunda ronda los electores votarán por el ELA soberano, convertir Puerto Rico en el estado 51 de Estados Unidos o la independencia absoluta.

En los tres plebiscitos anteriores sobre el estatus de la isla, celebrados en 1967, 1993 y 1998, los puertorriqueños se manifestaron a favor de mantener el ELA.

Otro conflicto que los puertorriqueños podrían dirimir en las urnas en 2012, mediante referendo, es el de la construcción del polémico gaseoducto de 148 kilómetros desde la planta de la compañía EcoEléctrica ubicada en Peñuelas, en la parte sur de la isla, hasta las centrales Cambalache, en Arecibo, y Palo Seco, en Cataño, ambas localidades de la costa norte.

Un proyecto que se debate en el Senado busca que se consulte a los habitantes de Peñuelas, Vega Baja, Vega Alta, Dorado, Toa Baja, Adjuntas, Utuado, Arecibo, Barceloneta, Manatí, Cataño, Bayamón y Guaynabo, por donde pasa la ruta del gaseoducto, con el que, según las autoridades, Puerto Rico podría generar a partir de 2015 el 71% de su energía eléctrica con gas natural y sólo 12% a través de petróleo.