A prepararnos y educarnos sobre las elecciones

En su edición de ayer, El Diario/La Prensa anunció que junto a sus publicaciones hermanas de Impremedia llevará a cabo una campaña de educación cívica/electoral. Me pongo de pie, aplaudo y me uno a sus esfuerzos.

Este año de elecciones presidenciales es vital estar bien informados sobre cómo se bate el cobre y lo que está en juego, no sólo para nosotros si no para todo el país, ya que muchos consideran que el voto latino es crucial en varios estados.

Esto nos da la oportunidad de desplegar nuestros músculos a lo Charles Atlas y hacer una demostración de fuerza política que nos saque de la jaula del issue único de la reforma de inmigración de la que somos prisioneros.

De lo primero que debemos estar conscientes es de que ya se lleva a cabo una campaña solapada para instar a los latinos a quedarse en casa el 6 de noviembre y no salir a votar para castigar al Presidente Obama por aquello de que “no cumplió su promesa de aprobar una reforma de inmigración” tal y como lo prometiera durante la campaña del 2008 o porque están deportando a demasiados indocumentados.

No debemos dejarnos engañar. Si no se ha logrado pasar ni una ley de reforma del sistema de inmigración es precisamente por el ambiente de odio y discriminación que han creado los conservadores y el Tea Party que ahora dominan la cámara de representantes y docenas de legislaturas estatales (tengan siempre en mente Arizona y Alabama como ejemplos).

Escuchen bien y apunten en un papelito lo que están diciendo los aspirantes a la candidatura republicana que ahora pelean entre sí en las elecciones primarias. Todos han dicho que no aprobarán el Dream Act aunque pase las dos cámaras del congreso. Todos han dicho que echarán abajo la ya aprobada ley de reforma del sistema de salud. Todos han dicho que no subirán los impuestos a los millonarios y billonarios aunque haya que recortar programas para niños y ancianos necesitados y botar a miles de maestros, policías y bomberos. Todos niegan la existencia del calentamiento climático y piensan que el gobierno no debe hacer nada para tratar de salvar al planeta. Los super cristianos insisten en que hay que eliminar la ley del aborto y obligar a los niños a rezar en las escuelas. Todos o casi todos están de acuerdo en enmendar la constitución para hacer el inglés el idioma oficial del país.

Con estos truenos no hay quien duerma. Por supuesto que serán muy pocos los latinos ilusos y descabellados que den la cara y pidan a los latinos que voten por el candidato presidencial republicano, sea quien sea. Por eso su estrategia será la de brazos caídos: hacer que los latinos no salgan a votar.

Lo segundo más importante este año será estar al tanto de los senadores federales. Si los demócratas dejan de ser la mayoría en el senado, aunque Obama gane saldrá perdiendo. Un Congreso completamente republicano no aprobará una sola propuesta de ley que el presidente y los demócratas quieran pasar y tendremos un cuatrenio de obstrucción y empantanamiento peor que el de estos dos últimos años.

Mucho ojo y oreja. No deje de escuchar el próximo capítulo…