Piden esclarecer muerte de joven dominicano

Líderes comunitarios piden a las autoridades esclarecer la muerte de Josbel Rivera

NUEVA YORK – Líderes y miembros de la comunidad dominicana en Nueva York, le hicieron un llamado a la policía para que investiguen y esclarezcan la muerte de Josbel Rivera, de 23 años, atropellado por un auto que se dio a la fuga el día después de Navidad en el barrio de Norwood, en El Bronx.

Josbel Rivera era hijo del poeta dominicano Héctor Rivera “Yamasá”, autor del poema “Los emigrantes del siglo”, una de las obras más significativas para la comunidad dominicana que reside en los Estados Unidos. Yamasá, como lo apodaban, murió hace seis años tras perder su batalla contra el cáncer de próstata

El líder comunitario y escritor Diógenes Abreu, quien estuvo al lado de Yamasá durante su convalecencia y posterior fallecimiento, dijo que al enterarse de la muerte de Josbel Rivera quedó devastado, “porque el joven se convirtió en una figura paternal para sus hermanos huérfanos, y era un hombre muy trabajador y dedicado a su familia”.

“Si hubiesen matado a un policía, ya el caso estuviera resuelto”, dijo Abreu. “Los mismos recursos que emplean para casos de crímenes contra la policía, las autoridades deberían dedicarlos a casos de personas comunes, porque también son seres humanos”, señaló.

Investigadores dijeron que Josbel Rivera estaba cruzando Mosholu Parkway por la intersección con la avenida Paul, cuando fue atropellado por un auto y su cuerpo fue lanzado a unos 20 pies, cerca de las 4:30 a.m., del 26 de diciembre pasado, cuando el joven regresaba a su vivienda. El auto se dio a la fuga pasando frente a la escuela secundaria De Witt Clinton, y tomó la autopista Major Deegan por la Henry Hudson Parkway. La policía está buscando un vehículo color oro con daños en la parte frontal.

Rafael Heskey, compañero de trabajo de Rivera en el Radio Shack cercano al hecho, lo describió como un “joven alegre, con buen sentido del humor, que había decidido hacer carrera en la empresa de venta de electrónicos”.

“El se había graduado en Manejo de Negocios, había durado cuatro meses entrenándose para conseguir una promoción a manager y el miércoles pasado (11 de enero) tenía la entrevista para empezar al frente de una tienda en Baychester”, dijo Heskey. “Nosotros lamentamos mucho su muerte”, señaló.

El líder comunitario Radhamés Pérez también le hizo un llamado a la policía para que el caso sea esclarecido.

“Aunque atrapar al culpable no le va a devolver a Josbel a su madre Belkis, por lo menos la policía puede sacar de las calles a un conductor irresponsable e insensible, que de seguir manejando podría quitarle la vida a otro joven de la comunidad”, dijo Pérez.

Las líder comunitaria María Luna lamentó la muerte de Rivera, y le pidió a la policía que agilicen la investigación y la declaren de “urgencia”, para que el culpable sea sometido a la justicia.

Otros líderes y miembros de la comunidad que pidieron una investigación del hecho fueron Jacqueline Guílamo, los poetas Karina Rieke, Jorge Piña, y Dagoberto López, y el catedrático universitario Franklin Gutiérrez, quien editó la obra de Héctor Rivera.

El concejal del Alto Manhattan, Ydanis Rodríguez, dijo que tanto él como los senadores estatales Adriano Espaillat y Gustavo Rivera, se han mantenido en contacto con el comandante Dowiling, de la Comisaría 52, donde se asignó un detective para investigar el hecho.

“Con la muerte de Josbel, nuestra comunidad perdió uno de sus modelos a seguir, un joven que recién se había graduado de la universidad, y estaba listo para ocupar el sitial de su padre Héctor Rivera, el venerado poeta dominicano”, dijo Rodríguez. “La ciudad tiene que redoblar su compromiso de impedir el atropello y la fuga; no podemos permitirnos perder a otro de nuestros mejores y brillantes valores”, agregó.

La policía dijo que el caso está bajo investigación. Una fuente cercana al caso reveló que la uniformada ya tiene en su poder el vehículo implicado en el incidente.

Josbel Rivera fue velado el miércoles 28 de diciembre y sepultado el 30 en el cementerio St. Raymonds.

La policía está pidiendo a cualquier persona con información que llame a Crime Stoppers al 1-800-577-8477.