Santorum en mira electoral

Santorum en mira electoral
El padre y los abuelos del candidato (izq) fueron inmigrantes italianos, pero él ahora se opone a una reforma migratoria integral.
Foto: EFE

Un votante en New Hampshire le preguntó a Rick Santorum qué era “lo que había en su interior que lo hizo quien es hoy en día”.

Como de costumbre, el ex senador de Pennsylvania habló con admiración de su padre, pero especialmente de su abuelo, un trabajador de las minas de carbón que trabajó hasta los 72 años “cuando ya tenía escoliosis en la columa y estaba torcido, pero seguía siendo fuerte y sólido”.

El padre y abuelos de Santorum fueron inmigrantes italianos, que escaparon durante la Segunda Guerra Mundial. “No eran fanáticos del fascismo”, comentó ayer Santorum.

Este es un tema del que el candidato siempre habla, en reuniones y debates. No obstante, cuando se le pregunta sobre los inmigrantes de hoy, se opone a una reforma migratoria integral porque, dijo, “sería un gran imán para que más personas quebrantaran la ley”.

Santorum fue congresista y senador federal por el estado de Pennsylvania hasta 2007, cuando perdió su reelección. Antes, ejerció la abogacía en forma privada y a su elección al congreso, era el más joven de ese cuerpo, con apenas 32 años de edad.

Como legislador, tiene un estilo confrontativo y partidario, mantiene líneas duras en diferentes temas. Por ejemplo, creó la frase “fascismo islámico” y argumentó repetidas veces que el extremismo musulmán tiene la culpa de muchos de los conflictos del mundo.

Ayer, en New Hampshire, Santorum demostró una vez más que está dispuesto a mantener posturas fuertes y controvertidas. Durante un evento ante un grupo de jóvenes, discutió con algunos de ellos sobre el tema del matrimonio gay, al que se opone.

Santorum comparó el matrimonio gay con la poligamia, diciendo que “entonces, si permitimos que todo el mundo se case, tres hombres podrían casarse”, dijo. Al final del evento, fue ruidosamente abucheado por la audiencia.

Pero más daño que este tema, que hubiera funcionado a su favor en Iowa –donde al menos la mitad de la población votante, o más, son religiosos y principalmente cristianos conservadores- en New Hampshire el electorado está más preocupado por temas como el tamaño e influencia del gobierno y el gasto público.

Es por eso que ayer, cuando el senador John McCain, quien apoyó hace dos días a Mitt Romney, lo acusó de usar numerosos “earmarks” o fondos especiales para su distrito y se reveló que Santorum votó por muchos proyectos de este tipo, como el “puente hacia ninguna parte” de Alaska, el impacto amenazaba ser mucho mayor para su campaña.

Sanctorum, quien se opone a cualquier beneficio, incluyendo tarifa de residente para indocumentados en la educación superior, estuvo bajo la lupa porque a pesar de tener una casa en Pennsylvania, estado al que representaba en el congreso, su familia y él pasaban la mayor parte del tiempo en otra casa en el estado de Virginia.

Aunque los Congresistas no necesitan por ley vivir en el lugar que representan, se cuestionó su residencia en el distrito escolar donde sus hijos asistían a una escuela Charter pagada por el distrito escolar local, es decir, con fondos públicos. El distrito escolar exigió el pago retrasado del gasto en la educación de cinco de sus hijos, pero un juez luego falló que no habían presentado al queja a tiempo.

Santorum y su esposa Karen tienen siete hijos y en los últimos días se ha hablado mucho de la más pequeña de ellos, una niña aquejada con una enfermedad congénita con la que se supone no podía haber vivido más que unos pocos meses y hoy en día tiene tres años.

“A mí me cae bien Santorum, creo que es buena persona”, dijo Peter Miller, un asistente a un foro del candidato. “Pero no creo que sea capaz de ganarle a Obama, no va a poder atraer a los moderados, y en esta elección vale más ganar que ser inflexible”.

Quizá por eso, Santorum ayer instó a los votantes de New Hampshire a “no hacer caso de las encuestas”.

“No se conformen con menos de lo que América necesita” dijo Santorum. “Yo no tengo dobleces, y no voy a ceder en mis principios”.