‘Scarface’ latino encara la justicia

Presuntos narcos de El Barrio tuvieron día de corte, y no llegaron solos
‘Scarface’ latino encara la justicia
Ceferino Pérez, acusado de narcotráfico, es admirador del persona Scarface. En la foto, la cara de Pérez está sobrepuesta en un afiche de la famosa película.
Foto: archivo

Manhattan – Parte de la supuesta banda de narcotraficantes del Este de Harlem comparecieron ayer en la corte criminal de Manhattan, entre ellos su jefe Ceferino Pérez, alias “Papo”, admirador del gánster Scarface y el actor Al Pacino que lo interpretó.

Tanta es su admiración por el personaje que en su mesilla de noche encontraron al arrestarle una foto de Scarface/Al Pacino cuyo rostro había sustituido por el suyo con un fotomontaje.

Pérez, de 45 años, y su grupo están acusados de operar desde hace más de 25 años una organización de narcotráfico con venta al por mayor y menor de cocaína y crack.

Su estructura era la misma de una empresa con varias oficinas y vendedores organizados por turnos laborales, a los que se les proporcionaban tarjetas de negocios, teléfonos y automóviles corporativos para hacer las “entregas a domicilio”.

Ayer se realizaron los trámites de cambio de abogados para Pérez y dos de sus proveedores: Nelson Rejab y German Torres. Los tres renunciaron a los abogados de oficio facilitados por la corte cuando se les arrestó en junio y a partir de ahora se encargarán de su defensa tres abogados particulares.

Lo mismo sucedió con la esposa de Pérez, Elsie Detres-Pérez y con Vivian López. Todos fueron citados para el dos de abril fecha en la que sus abogados ya dispondrán, facilitados por la fiscalía, de copia de los videos de vigilancia y las grabaciones de las conversaciones telefónicas, la base de la acusación.

Asímismo se vieron los casos de otros co-acusados a los que la fiscalía les ha ofrecido un acuerdo para que se declaren culpables, pero que aún no han decidido su cooperación.

El juez puso sus nuevas comparecencias para diversos días de enero. “Por razones obvias hoy no va a haber una resolución”, indicó el juez ante una sala a rebosar de familiares y amigos de la banda, entre los que se encontraban numerosos adolescentes.

El magistrado destacó la presencia de los jóvenes diciendo que la misma debía deberse a la festividad escolar de los Reyes Magos: “¿Qué otra razón pueden tener tantos adolescentes para estar aquí, salvo aprender lecciones de lo que puede pasarles si toman la decisión equivocada?”.

Al fondo de la sala se encontraban también estudiantes de la escuela secundaria Mott Hall ubicada en la calle 135 y la Avenida St. Nicholas, que tenían como actividad extraescolar la visita de la corte y con los que el juez habló en uno de los recesos.

“Ninguna de estas personas [refiriéndose a los acusados] tienen futuro, un milagro no va a pasar”, les indicó el juez a los estudiantes destacándoles que a su edad tendrán que tomar decisiones importantes por lo que es esencial que no sean las equivocadas “o tendrán sufrimiento”.

La sala fue desalojada para que a puerta cerrada declarasen dos policías encubiertos con el fin de no poner en riesgo su identidad.