El costo de ignorar a los votantes latinos

Latinos en Iowa reportaron haber sido completamente ignorados por los aspirantes a la nominación presidencial republicana durante sus campañas para la votación en ese estado de la semana pasada.

La noticia no sorprende. Los republicanos se han enfocado en conquistar a los votantes más conservadores de su partido. En su esfuerzo, el mensaje anti-inmigrante ha sido central.

Su desprecio hacia los votantes hispanos y su mensaje anti-inmigrante – a pesar de saber que la inmigración cuenta entre las principales preocupaciones de los votantes latinos- puede que les funcione en esta primera ronda de elecciones, las cuales ocurren en estados con una relativa presencia latina. Pero perjudicará al candidato republicano en la elección general.

En Iowa y New Hampshire (donde las primarias son mañana), los latinos son sólo 5% y 2.8% de la población, respectivamente. En Carolina del Sur, donde la tercera primaria está fijada para el 21 de enero, los latinos –aunque el grupo de más rápido crecimiento- son sólo 5.1% de la población.

De manera que en los próximos días seguiremos escuchando a los aspirantes republicanos repetir la misma retórica anti-inmigrante, sin mayor costo aparente. Pero la estrategia comunicacional cambiará hacia el final de mes cuando los sobrevivientes de las tres primeras elecciones se muevan a Florida, donde los latinos componen 22.5% de la demografía, para la primaria el 31 de enero. En Florida – el estado más indeciso del país en términos electorales- los republicanos tendrán que suavizar el tono anti-inmigrante. Un cambio similar se espera en otros estados donde los hispanos representan una parte significante de la población.

El nominado final republicano –y hay un buen chance de que su nombre se sepa tan pronto como marzo, después de las primarias del llamado ‘Super Tuesday’– tendrá que diseñar una estrategia completamente distinta. Probablemente la inmigración dejará de ser uno de los principales temas de campaña y tendrán que impulsar la campaña para conquistar el voto hispano. El apoyo hispano es visto como crítico en al menos siete estados donde ni republicanos ni demócratas tienen el apoyo seguro. Pero los votantes tienen memoria y recordarán los primeros días de esta contienda. El próximo presidente no puede pedir la persecución de inmigrantes latinos el lunes, y enfatizar valores familiares el martes, y pretender salir ileso de tal inconsistencia.