Padre apelará regreso de su hija a México

Elena Michelle Asunción Rivera, de cinco años, debe volver a México con su madre Angélica Mota

Padre apelará regreso de su hija a México
Elena Michelle Asunción Riverade cinco años no ha visto a su madre en casi dos años.
Foto: AP / Archivo

Brooklyn – La niña Elena Michelle Asunción Rivera, de cinco años, debe volver a México con su madre Angélica Mota, ordenó ayer el juez federal Jack B. Weinstein de la corte de Brooklyn que se despidió entregándole una bolsa con regalos “para que los abra en el avión”.

La orden no entrará en vigor hasta el 19 de enero fecha en que expirará el plazo para que su padre, José Luis Rivera, presente su apelación. Si esta es admitida por el Segundo Circuito de Apelaciones se iniciaría un nuevo proceso por el que la niña continuaría en Nueva York con su padre.

En previsión de que la apelación no sea aceptada el juez Weinstein solicitó que se tuviera todo listo para el viaje a México el día 20.

La menor será acompañada por Omar Martínez, el pasante del bufete mexicano que representa a la madre quien la recibirá en el aeropuerto de Ciudad de México.

El padre manifestó su desacuerdo con la decisión del juez anunciando que apelará, así como que en caso de que el viaje se produzca que sea escoltada por un hombre en lugar de una mujer como se había solicitado.

“¿Cómo va a hacer cuando la niña quiera ir al baño en el aeropuerto o en el avión?”, preguntó Rivera.

La custodia de la niña se ha convertido en una amarga lucha entre sus padres que se casaron en Puebla teniendo su hija en septiembre del 2006. El padre emigró a Estados Unidos en el 2007 mientras que la madre, Angélica Mota, se quedó en México con la niña.

De acuerdo a la demanda Rivera se mantuvo en contacto con ambas y proveyó para su mantenimiento.

En la primavera del 2010 decidieron reunirse en Nueva York donde Rivera mantiene un trabajo estable y organizaron su cruce de la frontera, que se haría por separado.

La niña pasó con dos mujeres sin problemas pero la madre junto con un tío fueron detenidos por la migra en la frontera de Nogales cuando intentaban cruzarla con los coyotes.

Devueltos a México lo intentaron de nuevo siendo igualmente detectados y al tener los antecedentes del anterior paso fueron encarcelados por 75 días antes de ser devueltos a México.

Durante estos casi dos años transcurridos Rivera se ha ocupado de la niña. Mota por su parte no volvió a intentar cruzar la frontera sabiendo que si la detectaban esta vez su condena sería larga.

Desde hace más de un año Rivera tiene una nueva compañera sentimental con la que ha sido padre de un varón hace 15 días.

Mota reclamó la custodia de la niña en el otoño, tal vez conocedora ya de esta relación. Ante la negativa de Rivera de retornar a la niña, alegando que su bienestar está aquí Mota acudió al gobierno mexicano que, basándose en la Convención de La Haya, solicitó su retorno alegando que se trataba de un caso de secuestro internacional de una menor.

Contactado por el Departamento de Estado Rivera respondió presentando una petición para la total custodia de su hija.

Rivera alega que Mota nunca se ocupó de la niña que quien realmente la crió fue su abuela paterna a la que incluso llama mamá y que Mota ni tiene trabajo ni ha trabajado nunca.

Sin embargo Martínez, el hombre designado para acompañar a la niña a México, dijo que Mota trabaja como dependienta en una tienda y que tanto la familia materna como la paterna la ayudarán en la crianza de la menor.

“Voy a intentar hacer todo lo que pueda por mi hija. Me ha tocado trabajar turnos dobles, tener tres trabajos pero por mi hija daría hasta la vida y si tengo que pedir dinero lo haré”, dice Rivera refiriéndose al costo del abogado privado que le ha representado.

Para la apelación Rivera espera que se haga realidad la llamada de un abogado que se ha ofrecido para representarle gratuitamente.