Lucía Arízaga:

Lucía Arízaga:
Lucía Arízaga vende sus productos en la esquina de Junction Boulevard y la avenida Roosevelt, en Queens.
Foto: Humberto Arellano / EDLP

Nueva York – Lucía Arízaga hace más de dos décadas trabaja como vendedora callejera, soportando la inclemencia del clima para ganarse la vida.

Todos los días llega temprano a la esquina de Junction Boulevard y la Avenida Roosevelt, en Queens, donde aparca su carrito y así es como comienza su ardua jornada, sin importar la lluvia, el frío o la nieve, vendiendo colada de capulí, morocho, chuzos, y otros días ensaladas de frutas y salpicón ‘Tuti fruit’.

Arízaga, de 51 años y oriunda de Cuenca, Ecuador, es una mujer humilde, conversadora, alegre y con buen sentido del humor que asegura que en esta temporada la calle se pone “dura” y sobrevive gracias a su ingenio y alma de comerciante.

¿Cuál fue la primera mercancía que vendió?

Recuerdo que empecé vendiendo bisutería, esmaltes, medias y labiales.

¿En dónde?

Recorría las calles de Queens, vendiendo esmaltes, cadenas, aretes y anillos. Caminaba desde la calle 74 hasta Junction Boulevard.

¿Desde cuándo está vendiendo?

Comencé en el año 1990 y desde entonces no he parado de vender.

¿En qué trabajaba en Ecuador?

Tenía un tienda y vendía muchas cosas. Lo mío es vender.

¿Cuántos hijos tiene usted?

Tengo cinco hijas. La última nació aquí y las otras cuatro nacieron en Ecuador.

¿Con lo que gana ha podido mantener a sus hijas?

Sí, le he pagado sus estudios.

¿El invierno afecta las ventas?

Afecta mucho. En invierno lasventas bajan.

¿Cómo sobrevive cuando hay mal tiempo?

Cuando el día está muy frío, hago bebidas calientes como la colada de capulí, morocho, y vendo chuzos. No importa el frío o la nieve, hay que comer por eso hay que inventar. Si realmente está muy feo no me queda de otra sino quedarme en casa.

¿Qué otros productos vende?

En estos 21 años que llevo vendiendo en la calle, he vendido guantes, gorros, camisas, comida, en fin de todo y en los últimos cinco años comida y frutas.

¿Tiene mucha clientela?

Uno establece la clientela porque son muchos los años que llevo vendiendo en esta esquina, así se va haciendo la clientela.

¿Qué prefiere vender comida, frutas o mercancías?

Creo que frutas y comida porque entra el dinero diariamente, en cambio con la mercancía hay que esperar.

¿Cuál es su secreto para vender?

Ser sociable, amable, chistosa y ser alegre. Lo más importante es poner buena cara porque con una mala cara se aleja la gente. Así uno tenga problemas hay que dejarlos en la casa no se puede trabajar de esa manera.