Funes pide perdón por peor masacre durante guerra

Funes pide perdón por peor masacre durante guerra
El presidente salvadoreño, Mauricio Funes (c), coloca una ofrenda floral, durante un acto de conmemoración de los 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz (1992) en el caserío El Mozote, en el departamento de Morazán.
Foto: Roberto Escobar / efe

SAN SALVADOR – El presidente Mauricio Funes pidió perdón en nombre del Estado ayer por la matanza de 936 personas en una de las masacres más atroces perpetradas durante la guerra civil al conmemorarse el 20 aniversario de la firma de los acuerdos de paz que terminaron con 12 años de conflicto bélico.

“Por esa masacre, por las aberrantes violaciones de los derechos humanos y por los abusos perpetrados, en nombre del Estado salvadoreño pido perdón a las familias de las víctimas”, dijo Funes en el acto de conmemoración del vigésimo aniversario de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de guerra civil que dejaron 75.000 muertos y unos 12.000 desaparecidos.

“Pido perdón a las madres, padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas que no saben hasta el día de hoy el paradero de sus seres queridos. Pido perdón al pueblo salvadoreño que fue víctima de la violencia atroz e inaceptable”, expresó el presidente salvadoreño ante miles de campesinos que llegaron al caserío El Mozote, en el departamento de Morazán..

Esa localidad fue escenario entre el 11 y 13 de diciembre de 1981 de una operación ejecutada por el ahora extinto batallón Atlacatl en la que alrededor de un millar de personas fueron asesinadas.

Soldados entrenados por Estados Unidos ingresaron a la zona en busca de guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), pero en la incursión mataron a los civiles que encontraron en el lugar.

El informe divulgado en 1993 luego de la firma de los Acuerdos de Paz, responsabilizó de la masacre en El Mozote al coronel Domingo Monterrosa, por entonces comandante del batallón Atlacatl, así como al jefe de operaciones, coronel Armando Azmitia y a otros seis oficiales que nunca fueron juzgados gracias a una amnistía decretada por el presidente Alfredo Cristiani horas antes de divulgarse el documento de la ONU.

Comandos del batallón Atlacatl también fueron señalados por la comisión de la verdad de asesinar en 1989 a seis sacerdotes jesuitas y sus dos empleadas.

“Aquí, en El Mozote y comunidades vecinas, hace poco más de 30 años, se consumó una desmesura criminal que se pretendió negar y ocultar sistemáticamente. Aquí en tres días y tres noches, se perpetró la más grande masacre contra civiles de la historia contemporánea latinoamericana”, afirmó Funes.El obispo auxiliar capitalino, monseñor Gregorio Rosa Chávez, resaltó que los Acuerdos de Paz terminaron con la guerra, pero señaló que “hay muchas deudas en el campo de los derechos humanos, están en deuda la situación económica de los más necesitados, lo más pobres siguen siendo lo más pobres”, refiriéndose a que persisten algunas de las condiciones que podían haberse subsanado con lo pactado.