Latinos expresan desencanto hacia Obama

En la comunidad hay voces de escepticismo hacia el presidente y dudas sobre cómo orientar el voto en las próximas elecciones
Latinos expresan desencanto hacia Obama
Jóvenes manifestándose en contra de la administración del presidente Barack Obama, en Chicago.
Foto: Fabiola Pomareda / La Raza

Chicago – Durante la visita del presidente Barack Obama a Chicago, dos latinos hablaron sobre su desencanto con el presidente.

Obama estuvo en la ciudad el pasado miércoles 11 de enero, cuando asistió a un concierto de recaudación de fondos en su honor en el pabellón UIC Forum de la Universidad de Illinois en Chicago (UIC).

Alrededor de 700 personas asistieron esa tarde al concierto ofrecido por la cantante de ‘rythm and blues’ Janelle Monáe y organizado por Obama for America y el Comité Nacional Demócrata. Las entradas tenían un costo inicial de $44.

Quienes le precedieron en el uso del micrófono destacaron como grandes logros de la administración Obama la aprobación de la ley de equidad salarial para las mujeres, el rechazo definitivo a la política de ‘Don’t Ask Don’t Tell’ dentro de las Fuerzas Armadas, la reforma de salud, que otorgaría seguro médico a millones de estadounidenses, y la retirada de las tropas estadounidenses de Irak.

Por lo menos en eso sí coincidió Jorge Merlos, vecino de Chicago quien votó por Obama en 2008 y ese día fue uno de los asistentes al evento de recaudación de fondos.

Merlos confesó que ha cambiado su percepción del presidente “porque no ha cumplido con muchas de las promesas que hizo en su campaña, especialmente con los latinos”, dijo.

“Han habido más deportaciones y no ha habido reforma migratoria, y eso hace que haya perdido la credibilidad con la comunidad latina, creo que va a disminuir un poco el apoyo de los latinos”, opinó Merlos.

Sobre los logros del presidente, señaló “pues digamos que han sido muy pocos, como traer las fuerzas armadas de Irak que apenas lo hizo”.

Organizaciones de base latina y grupos pro inmigrantes han criticado a Obama por no hacer suficiente para impulsar una reforma al sistema migratorio y una vía hacia la ciudadanía para los indocumentados. Y estos mismos activistas han advertido que los mismos votantes latinos que ayudaron a elegir a Obama en 2008 no son una apuesta segura para reelegirlo este año.

En lo que algunos consideran un guiño más para con los latinos, la semana pasada el gobierno propuso un cambio regulatorio que permitiría que padres, madres o cónyuges de ciudadanos estadounidenses que califican para obtener un estatus legal puedan procesar su aplicación de ‘green card’ más fácilmente, sin tener que estar separados de sus familiares durante un largo período y sin correr el riesgo de no poder reingresar al país.

A eso se suma el anuncio hecho en agosto del año pasado por el gobierno de que implementará una política de ‘discrecionalidad’ para analizar de forma individual aquellos casos de personas en proceso de deportación que son de ‘baja prioridad’.

Aunque no hizo ninguna referencia a temas migratorios durante el evento en Chicago, Obama hizo énfasis en los logros obtenidos hasta el momento y dijo que todo eso peligraba en caso de que los republicanos ganen las elecciones.

Pero afuera del pabellón, un grupo de manifestantes se hicieron presentes para criticar acciones de la administración actual de las que, según ellos, pocos están enterados.

Vanessa Gutiérrez, de 25 años, era una de las personas del otro lado del cordón policial.

La vecina de McKinley Park también votó por Obama en 2008 pero dijo que hoy estaba allí “porque Obama firmó la ley NDAA, que dice que ciudadanos estadounidenses que sean beligerantes pueden ser detenidos sin ir a juicio y eso va contra nuestros derechos bajo la primera enmienda y la gente debería saber sobre eso”.

El 31 de diciembre de 2011 Obama firmó la legislación National Defense Authorization Act (NDAA), que incluye la provisión que otorgaría poderes extraordinarios a los militares para detener a ciudadanos estadounidenses de manera indefinida sin derecho a juicio en caso de que estos hayan participado en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 o que sea parte (o haya apoyado) a Al Qaeda, el Talibán u otras fuerzas involucradas en hostilidades contra Estados Unidos o sus coaligados.

Según Gutiérrez, “esta es una, pero hay muchas injusticias pasando”.

“Creo que el movimiento Occupy ha abierto mucho los ojos de la gente y creo que en el gobierno hay un sentimiento de que lo que ha pasado en otros países como Túnez, Egipto, Libia, va a ser reproducido aquí y por eso están tratando de contenerlo”, comentó.

La joven dijo que “en 2008 todavía estaba esperanzada, aunque estaba consciente de que habían otros grupos de interés”. “Yo pensaba que Barack Obama podía crear el cambio y lo ha hecho pero se necesita hacer más”, agregó.

“Por eso creo que muchos jóvenes están frustrados”, expresó.

De acuerdo con datos del Pew Hispanic Center sobre las elecciones presidenciales del 2008, 67% de los latinos votaron por Obama ese año, en comparación con 31% que le dio su voto a John McCain.

La Oficina del Censo de Estados Unidos difundió datos que muestran más evidencia de que el voto latino será crítico en las próximas elecciones. Los latinos constituyeron un 7% de los votantes en las elecciones para el Congreso en 2010 y ese ha sido el porcentaje más alto desde 1974.

Merlos, por su parte, opinó que esta vez el abstencionismo podría aumentar entre los latinos.

“Sí, definitivamente, especialmente en la gente demócrata porque al no cumplirles Obama y por no cambiarse con los republicanos se van a abstener de votar mejor”.

Gutiérrez dijo: “Este siempre ha sido un sistema en que sólo han habido dos opciones. Yo siempre he sido demócrata y ahora me estoy debatiendo entre si en realidad mi voto podría contar”.

La última encuesta de Gallup indica que un 48% de los latinos aprueba la manera en que el presidente Obama está haciendo su trabajo. Esta es la cifra más baja desde enero de 2009 cuando era de un 75% entre los latinos.