Sin cinturón de castidad

El corillo de las voces preocupadas comenzó a escucharse días antes de que el gobernador Andrew M. Cuomo presentara ayer su Presupuesto Ejecutivo y Plan de Reforma para el año fiscal 2012-13.

Esas preocupaciones nos sorprenden, ya que vienen de funcionarios que le sirven a la comunidad y que ahora parecen enterarse de las tijeras del candidato que ellos apoyaron, y que ahora cuenta con un alto nivel de aprobación entre los votantes.

La meta de Cuomo es expandir lo que su administración ha tildado como “históricas reformas” para crear un “New New York”.

Para lograr esta meta, Cuomo volvió a hablar de las decisiones difíciles que se tendrán que continuar aplicándose a todos los sectores. Eso incluye cuestionar aumentos de presupuestos o la renovación de contratos, o programas o subvenciones que en el pasado han ocurrido automáticamente. Para lograr su empeño el gobernador habló de la cooperación legislativa y bipartita que tuvo en su primer presupuesto.

“Es muy prematuro para poder emitir opinión sin haber tenido tiempo para analizar el impacto que tendrá el presupuesto sobre organizaciones hispanas”, dijo asambleísta Félix Ortiz, del distrito 51 de Brooklyn y que preside el Puerto Rican/Hispanic Task Force del cuerpo legislativo.

“Cada cual tiene ciertas expectativas de cómo les va a impactar y entiendo es parte de su rol el abogar por defender a sus organizaciones”, aseguró el asambleísta Ortiz quien me indicó que ayer había tenido tres reuniones con grupos preocupados por lo que venía, previo a la presentación del gobernador.

“Las puertas sí han estado abiertas”, me aseguró Ortiz cuando le pregunté si el gobernador ha cumplido la promesa de campaña que les hiciera. Señaló que se han reunido en al menos “cinco ocasiones” y que “no se puede quejar”. Así que amarrensen los cinturones.

Bajofuego@eldiariony.com