Empleados denuncian maltrato

Recolectores acusan a planta de reciclaje de abusos laborales

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Empleados denuncian maltrato
Manta colocada en la autopista 134 por ex empleados de American Reclamation.
Foto: J. Emilio Flores:La Opinión

“Somos seres humanos. ¡No somos basura!”, retaba una manta que ondeaba en la autopista 134. La intensión era que la leyeran los dueños de una planta de reciclaje de la compañía American Reclamation en Atwater Village, pero también aquellos empleados que supuestamente reciben un trato indigno.

“¡Somos seres humanos!”, repetía en el micrófono Karla Campos a sus excompañeros, con quienes intentó formar un sindicato hasta el día en que, dijo, fue despedida injustamente por la empresa. “Pero American Reclamation nos trata como la peor basura que recoge”, continuó.

Investigada por la División estatal de Seguridad en el Trabajo y Salud (Cal-OSHA), la recolectora tiene una larga lista de acusaciones, como despedir ilegalmente a cinco trabajadores que pretendían integrar un sindidato, negar el seguro médico, no ofrecer equipo de protección, ignorar las fallas mecánicas de los camiones recolectores, pagar sueldos raquíticos y maltratar a sus empleados.

“Es un trato denigrante”, expresó Santos Orellana, despedido a principios de octubre con la excusa de que habían menos contenedores de basura por recoger. Pero la razón era otra. “Se dieron cuenta que el sindicato estaba entrando”, comentó quien trabajó como chofer por cinco años.

La irregularidad más grave de la empresa ha sido negar seguro médico a sus empleados, indicó Rafael Ojeda, un conductor que pagó de su bolsillo una lesión en la espalda por mover un recipiente repleto de desperdicios. La empresa tampoco quiso cubrir los tres días que faltó al trabajo.

“A nosotros no nos escuchan, pero no tenemos otro remedio que seguir trabajando aquí”, dijo.

American Reclamation tiene más de 50 años en el negocio de la recolección de basura, pero sólo les proporciona uniforme y guantes a sus choferes, dijo Víctor Ek, quien ha trabajado ahí desde hace tres años. “No nos dan equipo, como chaleco reflector, mascarillas o zapatos”, denunció.

Los representantes de la empresa no estuvieron disponibles para un comentario. En su sitio de internet se autodenomina como “una compañía independiente que se enorgullece por la seguridad, satisfacción del cliente, servicio de calidad, equipo limpio y por ser un buen lugar de trabajo para sus empleados”.

Pero grupos ambientalistas, sindicales y funcionarios locales la comparan con la recolectora Community Recycling, en cuya instalación del condado de Kern murieron el año pasado dos inmigrantes oaxaqueños de 16 y 22 años por respirar gases tóxicos. Sólo se protegían con una mascarilla de pintor.

“Estas muertes no debieron ocurrir”, dijo Andrea Nicholls, del programa de seguridad ocupacional de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA-LOSH). “No nos alejaremos hasta que [American Reclamation] trate a sus empleados con la dignidad que merecen”, señaló.

Afuera de la planta de Atwater Village, donde ayer se realizó una manifestación, el concejal de Los Ángeles y candidato a la Alcaldía, Eric Garcetti, se comprometió tomar cartas en el asunto y dijo que la ciudad no debe luchar por mantener el título de líder nacional en reciclaje “a costa de la seguridad de los empleados de la industria”.

“Las condiciones de los empleados no son reciclables”, subrayó el edil ante un grupo de líderes sindicales y ex empleados de la planta de reciclaje..

El año pasado, el municipio inició una reforma en el sistema privado de recolección de desechos, con el propósito de exigir a las compañías que utilicen camiones ecológicos, imponer normas sanitarias y de seguridad más estrictas, mejorar el esquema de reciclaje y establecer cuotas de franquicia.