Gingrich: ¿Ideas o Dinero?

Newt Gingrich acaba de ganar en South Carolina, sorprendiéndole a Mitt Romney, quien hace poco parecía tener una ventaja insuperable para la candidatura republicana.

Si Gingrich logra ser el candidato nos preguntaremos: ¿Cómo es posible que un precandidato con dos divorcios, problemas legales y con muy poco dinero pudo mejorarle a Romney, el guapo multimillonario con la biografía perfecta?

La respuesta preferida será que Gingrich ganó de forma tradicional. En una campaña en que hay un debate cada otro día, el candidato con ventajas tradicionales – buenas ideas y la capacidad de captivar a sus audiencias -puede ganar aun sin los millones necesarios para inundar a los medios. Sería una victoria para los que quieren regresar a la época antes de que el dinero y la televisión transformó a la política.

Pero esa respuesta nostálgica tiene que competir con otra mas moderna y desafortunadamente mas correcta. Esta respuesta alterna comienza en 2010 cuando la Corte Suprema decidió que, no obstante los límites en lo que se puede contribuir a un candidato, una organización independiente puede levantar fondos sin limite y usarlos para apoyar a un candidato. Gracias a esa decisión hoy cada candidato goza del apoyo de llamados “super PACs,” organizaciones nominalmente independientes que gastan millones de dólares para respaldar a sus candidatos preferidos.

Resulta que justo antes de la primaria en South Carolina el super PAC apoyándoles a Gingrich recibió unos $5 millones de un solo contribuidor. Con esa plata se produjo materiales asesinándole a Romney. Gingrich pudo distanciarse del super PAC, insistiendo en que es una organización independiente, mientras que subían su números en las encuestas.

¿Qué tipo de democracia tenemos en este país? ¿Uno en que un candidato sin dinero pero con ideas populares es capaz de ganar? ¿O uno en que el dinero es lo mas importante y ya no hay como limitar la influencia de ese dinero? Se cual prefiero yo, pero temo que la verdad me desilusionaría.