Protegiendo a los trabajadores de Nueva York

La concejal Julissa Ferreras y todos nosotros hemos estado enfermos. Es difícil trabajar cuando uno esta indispuesto, o cuando uno de sus hijos o seres queridos está enfermo. La acción más razonable es quedarse en casa recuperándose o ayudando a la otra persona a recuperarse.

Pero, para 1.5 millones de trabajadores en Nueva York, el tomar esa decisión y quedarse en casa podría resultar en la pérdida del trabajo, o por lo menos arriesgarse a perder el pago del día. La situación está alcanzando niveles de crisis en nuestra comunidad. Pero hoy, gracias a la legislación que estoy presentando con la concejal Brewer, tenemos la oportunidad de proteger a nuestros trabajadores, y crear una ciudad más justa y saludable para todos. Debemos pasar el Acta para Días de Enfermedad Pagados en NYC.

El problema es sencillo. Cuando uno está forzado a trabajar estando enfermo crea riesgos para nuestra salud. También crea problemas a la salud pública – cuando los empleados están trabajando en restaurantes mientras están enfermos, o cuando un niño tiene que ir a la escuela aunque está enfermo porque sus padres no pueden tomar el día. Es un problema que afecta a millones de trabajadores, entre ellos muchos latinos.

El reporte por la organización CSS indica que uno de cada siete latinos en Nueva York no tienen días de enfermad pagados. Estas cifran son alarmantes, inaceptables e inhumanas.

Parece lógico, ¿no? Debe ser, pero muchos negocios dicen que el costo de proveer días de enfermedad pagados es demasiado, y que sería un dolor de cabeza para los negociantes. Están opuestos a la propuesta.

Como negociante que ofrezco tiempo de enfermedad a mis empleados, les puedo contar que los beneficios son más que las desventajas. Primero que todo, pago a mis empleados cuando están enfermos o cuando sus hijos se enferman porque creo que es lo humano. Es la acción correcta. Además de eso, crea un ambiente de seguridad, de confianza, donde mis empleados no tienen esa preocupación de qué van a hacer si caen enfermos. Están más comprometidos, y más felices, y crean un mejor lugar de trabajo. De hecho, hay estudios que muestran que muchos trabajadores no usan todos sus días. Los usan como una póliza de seguro, guardando los días por sea caso. Esto significa que dueños como yo, casi nunca terminamos pagando todo lo que pudiésemos – y la póliza cuesta menos que lo que esperábamos.

Si hubiera dudas sobre cuando deberíamos de actuar, no hay que mirar más allá de Filadelfia, que pasó su propia legislación garantizando días de enfermedad para todos hace un año. Y en septiembre, Seattle, Washington, pasó una ley local haciendo lo mismo. Hay un movimiento nacional, y llegó la hora para que Nueva York tome acción al respecto.

Y para responder a las dudas que tenían los que estaban opuestos la última vez que presentamos la legislación en el 2010, hemos revisado la propuesta para hacerla más flexible para pequeños negociantes – diciendo, por ejemplo, que nuevos negocios no tienen que implementar sus pólizas durante su primer año.

Nunca es tarde para hacer lo correcto, para apoyar lo justo. Ya vino la hora para que Nueva York juegue su parte en un movimiento nacional, y apruebe esta legislación. Seríamos una ciudad más saludable, más estable, y más fuerte como resultado.