Obama pide al Congreso aprobar el Dream Act
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Crédito: SAÚL LOEB / efe
WASHINGTON/AP – El presidente Barack Obama exhortó anoche al Congreso a aprobar en este 2012 el Dream Act en caso de que un año electoral dificulte a los legisladores abordar una reforma migratoria integral que resuelva la situación de once millones de inmigrantes que residen en Estados Unidos sin la debida documentación.
Al pronunciar un discurso sobre el Estado de la Nación dedicado casi exclusivamente a temas internos como la economía, los empleos y la educación, Obama retó a los legisladores al decirles: “Envíenme una ley que les dé la oportunidad de ganarse su naturalización (estadounidense). La firmaré de inmediato”.
Obama criticó también que las leyes migratorias actuales dificultan permanecer en Estados Unidos a extranjeros graduados en carreras científicas, y dijo: “Creo más que nunca que debemos abordar la reforma migratoria”.
“Por eso mi gobierno ha puesto más efectivos en la frontera que nunca. Por eso hay menos ingresos fronterizos ilegales que cuando inicié el mandato. Los oponentes a la acción se han quedado sin excusas”, dijo el mandatario demócrata en clara alusión a la bancada opositora republicana, que ha evitado un debate sobre la reforma migratoria al presentar como condición previa el aumento de la seguridad fronteriza.
Salvo algunas excepciones, la mayoría de los legisladores republicanos han criticado el Dream Act porque la consideran una amnistía inmerecida a personas que violaron leyes estadounidenses al ingresar sin la debida autorización.
El Dream Act permitiría un camino a la naturalización a los hijos de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin permiso legal en caso de que terminen sus estudios universitarios o sirvan en las fuerzas armadas. El proyecto de ley recibió la aprobación de la cámara baja en diciembre de 2010, pero no obtuvo los votos necesarios en el Senado.
Durante un debate de precandidatos presidenciales republicanos celebrado la víspera en Tampa, Mitt Romney y Newt Gingrich se mostraron a favor de una versión del Dream Act que beneficie solamente a los jóvenes que presten servicio en las fuerzas armadas, pero que excluya a quienes cursarían estudios universitarios.
Romney, quien había calificado hace dos semanas al Dream Act como una limosna y había dicho que lo vetaría de tener la oportunidad, explicó que de llegar a la Casa Blanca su estrategia migratoria consistiría en buscar que los inmigrantes no autorizados decidan voluntariamente volver a sus países de origen, y señaló que evitaría realizar deportaciones masivas.
Además de referirse explícitamente al Dream Act, la Casa Blanca incluyó entre sus invitados a presenciar el discurso a Juan José Redín, un mexicano de 32 años que llegó a Estados Unidos sin autorización en 1990 a los 10 años, y actualmente ejerce como abogado en Los Angeles tras haberse beneficiado en 2001 de una versión estatal del Dream Act.
“Es una solución ideal en todo el país. No debería ser un tema de la izquierda a favor y la derecha en contra, pero desafortunadamente así es”, dijo Redín a AP horas antes de que presenciara el discurso.
Obama mencionó el Dream Act durante su último discurso antes de los comicios de noviembre en los que buscará la reelección, y en los que el voto hispano jugará un papel importante.
El Partido Republicano presentó una respuesta en español al discurso de Obama a través del representante texano Francisco Canseco, quien evitó pronunciarse sobre el tema migratorio y criticó al jefe de estado por las dificultades económicas que padecen los estadounidenses.
También se conoció que Obama nombrá al Contralor del estado de Nueva York, Eric Schneiderman, para que sea co-líder de una comisión encargada de investigar en profunidad los motivos que dieron origen a la crisis hipotecaria. Schneiderman estuvo en Washington para el discurso del presidente.