Granjeros instan a la reforma

Temen perder cosechas por falta de trabajadores

Granjeros instan a la reforma
Los propietarios de granjas en varios estados sienten los estragos por la falta de la mano de obra inmigrante en el campo.
Foto: ap

Denver/EFE – Una importante porción de la cosecha de Colorado podría perderse debido a la falta de trabajadores agrícolas, una situación causada a su vez por el costo y la complejidad del actual sistema de visas para contratarlos.

Granjeros y funcionarios, reunidos esta semana en Greeley para la Exposición Agrícola de Colorado del 2012, coincidieron en la necesidad de una reforma migratoria que remedie esta situación.

Uno de los panelistas, Joe Petrocco, dueño de una granja cerca de la localidad de Brighton, indicó que se necesita una reforma migratoria que incluya la modificación del actual sistema de visas H-2A que facilite la contratación de trabajadores temporales extranjeros, ya que la mano de obra local no se dedica a la agricultura.

Petrocco explicó que hace dos años dejó de usar las visas H-2A, debido a su costo, que estimó en 3,000 dólares por trabajador. Su meta, dijo, era contratar a personal de la zona. Pero pocos se presentaron a trabajar y menos aún continuaron más allá de la primera semana.

Como resultado, Petrocco dijo que el año pasado el 10 por ciento de la cosecha quedó sin levantar, lo que provocó una pérdida de 150,000 dólares para su negocio.

“Los trabajadores locales no hacen este tipo de trabajos”, aseveró el granjero. “Duraron una semana o dos, como mucho”, dijo Petrocco, puntualizando que durante 2011 solamente uno de sus cientos de trabajadores era estadounidense.

“La mayoría de las personas de esta zona no quiere o no puede hacer este trabajo”, indicó.

Frank Gasperini Jr, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de Empleadores Agrícolas, sostuvo que la situación descrita por Petrocco en Colorado se repite en otros estados, especialmente Alabama y Georgia, donde recientemente entraron en vigor leyes migratorias con restricciones similares a las que Colorado aprobó en 2006.

Gasperini afirmó que a nivel nacional la industria agrícola sólo cuenta con el 88 al 92 por ciento de los trabajadores que necesita, lo que causa “miles de millones de dólares en pérdidas” por los cultivos que quedan sin cosechar.

El dirigente agrícola pidió la intervención del gobierno federal para encontrar una solución y advirtió que la actual política de inmigración está causando que la producción de alimentos se realice ahora en otros países.

El gobierno federal debe entender, dijo Gasperini, que las granjas necesitan trabajadores permanentes, no mano de obra temporal.