Envía poemas y regalos a jueza y lo culpa de acoso

Salvadoreño estaba agradecido por haberle quitado brazalete eléctronico
Envía poemas y regalos a jueza y lo culpa de acoso
José Meléndez quiso mostrar su agradecimiento a la jueza enviándole regalos.
Foto: Cristina Loboguerrero / EDLP

NEWARK, NJ – Un joven salvadoreño quiso darle las gracias a una jueza federal por haberle quitado un brazalete electrónico, enviándole regalos y poemas a la corte, por lo que ahora está acusado de acosar a la magistrada.

El inusual caso se ventiló ayer en la corte federal de Newark, en donde José Meléndez, de 32 años, se declaró inocente por el cargo de acosar a la juez de inmigración Annie Garcy.

Meléndez, que llegó a los 12 años procedente de San Salvador, explicó a este rotativo que “no hubo mala intención” agregando que “todo lo que quise fue agradecerle a la jueza por haber ordenado, a comienzos de octubre del año pasado, quitarme un brazalete que tenía en mi tobillo por casi un año y por el que me sentía humillado”.

A Meléndez le habían colocado un brazalete para supervisarlo, tras haber sido detenido en 2009 en el condado de Unión, por deber multas de tráfico y luego fue trasladado al Centro de Detención de Inmigración en Elizabeth, al no tener -en ese momento- vigente su estatus de protección temporal –TPS-.

Chinemerem Njoku, abogado de la Fundación Mundial Rescatando al Inmigrante y representante legal de Meléndez, calificó de ridícula la acusación. “Mi cliente pensó que hacía lo correcto ya que en ninguno de los dos poemas, escribió ningún tipo de amenaza”, dijo.

El primer paquete que contenía un par de aretes y una cadena de plata, que le costaron 40 dólares, fue enviada por Meléndez a mediados de octubre pasado, dirigido a la jueza Garcy, a la corte en Newark.

“Desde el cielo le doy las gracias. Usted me dio la luz del día yo quisiera darle la oscuridad de la noche”, escribió Menéndez.

“Pensé que no lo había recibido, así que el día que cayó la primera nevada de octubre (29 de octubre) me fui a comprarle otro par de aretes y otra cadena, escribí otro poema “Gracias desde el cielo, puede ver la blancura de la nieve, le puse en un papel y se lo envié”, recuerda el joven que trabaja como carpintero.

Para su sorpresa, el día lunes siguiente a esa nevada, recibió en su casa una carta del Departamento de Seguridad Interna, por la cual le notificaban que no volviera a enviar ningún paquete porque podría enfrentar una acusación.

Según el abogado, “ahora se probará en corte que mi cliente lo envió antes de haber recibido la notificación”.

Maritza Chávez, presidenta de la mencionada Fundación de Elizabeth, dijo sobre el caso que -llegó a su oficina a finales del mes de diciembre- “Me sorprendió mucho porque al hablar con Meléndez uno se da cuenta que es un buen muchacho y que no tiene mala intención”.

El juez Dennis Cavanaugh fijó el próximo 23 de febrero para una nueva audiencia.