Duros retos para estudiantes ‘transfronterizos’

Jóvenes que viven en México y estudian en EE.UU. son centro de una polémica
Duros retos para estudiantes ‘transfronterizos’
(De iz. a dcha.) Wendy Ordaz, Graciela Ortiz, Felitza Louie y otros compañeros de la Preparatoria San Ysidro en la ciudad de San Diego en California, hacen cola para entrar por la frontera entre México y EEUU.
Foto: EFE

San Diego – Los estudiantes “transfronterizos”, que viven en Tijuana, México, y cruzan todos los días para acudir a la escuela en San Diego, se han convertido en el centro de una controversia sobre el costo que representan para los distritos escolares.

En su mayoría alumnos de secundaria, aunque también hay quienes acuden a colegios comunitarios y universidades, estos jóvenes resisten diariamente el frío, la falta de sueño y la tediosa espera en los controles de inmigración.

Algunos han hecho este viaje por años procedentes de Tijuana, mientras que otros se han visto desplazados recientemente a México por la difícil situación económica en California.

María Estrada, de 17 años, dijo que se levanta a las 3:30 de la mañana todos los días a fin de llegar a tiempo, a las 8 de la mañana, a la escuela “BCA Youthbuild” a donde acude desde hace un mes desde que su familia abandonara San Diego.

“Como este programa me paga una beca de $250 cada quincena, si llego tarde me descuentan. Espero que me permitan transferir créditos para ser una técnico de rayos X en el Colegio Grossmont”, dijo Estrada.

De acuerdo con su testimonio, esperas superiores a las dos horas y media, particularmente lunes, miércoles y viernes, son la norma, situación que empeora en temporada navideña, y una vez que se ha cruzado tienen que acomodarse a los horarios del tranvía y los autobuses que los llevarán a sus escuelas.

Jorge Mata, de 17 años, se levanta a las 5:30 am y regresa entre las 7 y las 8 p.m. a Tijuana.

Los estudiantes “transfronterizos” no son un fenómeno nuevo, pues en esta ciudad, durante la década de 1990 y antes de Operación Guardián, un vídeo mostró a algunos de ellos cruzando la frontera por un área rural, lo que ocasionó un debate y más recientemente la expulsión de 325 jóvenes por no vivir dentro del distrito escolar.

Los estudiantes “transfronterizos” suelen viajar a sus escuelas en grupos, como en el caso de Wendy Ordaz, de 18 años, quien junto con Graciela Ortiz, de 19, y Felitza Louie, de 18, se dirigen todos los días a la preparatoria en San Ysidro.

Revisar la elegibilidad de estudiantes también afecta a los distritos escolares, ya que éstos reciben fondos federales de acuerdo con el número de estudiantes que tengan, así que el argumento de que estos estudiantes representan un costo a los distritos escolares donde sus familias no pagan impuestos de propiedad, tiene su contraparte.

El negar espacios a estudiantes que vienen de México de hecho reduce la financiación de los planteles.