Hispanos también gozan con el Super Bowl

Hispanos también gozan con el Super Bowl
Robert Zurita

NUEVA YORK – En la casa y con la familia: así es como los hispanos mirarán el Super Bowl el domingo, cuando los Giants de Nueva York y los Patriots de New England disputen el título de la NFL en Indianápolis, desde las 6:30 p.m.

Lennon Gómez, de 26 años, dijo que su familia se reunirá en la casa de su tío, en Kearny, New Jersey. “Tenemos una familia grande… vamos a decir que estaremos más de 20”, indicó este joven nacido en Venezuela, que indicó vino a Estados Unidos cuando tenía ocho años.

“Cada uno trae un plato; uno trae la ensalada, otro los hot dogs, las alitas de pollo, la soda… hay de todo”, agregó Gómez, quien se mostró ilusionado de que los Giants ganarán el juego final “para tener la parada otra vez aquí”.

“Yo creo que los Giants van a ganar 23-20”, pronosticó este aficionado, que dijo vive a 10 minutos del estadio donde juega el equipo de Eli Manning, en los Meadowlands.

Richard LaChance, otro residente de New Jersey, señaló que su intención es disfrutar del juego junto a sus tres hijos, dos varones y una mujer, así como con su esposa.

“Prepararemos alitas de pollo, tendremos cidra y celebraremos cuando los Giants ganen”, manifestó LaChance, quien dijo que él va a cocinar porque su esposa acaba de dar a luz y deberá cuidar del bebé.

Alipio Castillo, de Perú, residente en Estados Unidos desde hace 21 años, con entusiasmo manifestó que “seguro” que va a ver el Super Bowl por televisión, en su casa. “Es algo que uno no puede dejar de verlo porque está jugando un equipo de Nueva York, entonces tenemos que apoyarlo”, destacó.

“He dicho a mi yerno que venga, estaremos allí reunidos… Tradicionalmente, es como una reunión de familia”, aseguró Castillo, tras indicar que será anfitrión de ocho a diez personas.

“Va a ser muy emocionante. Ojalá que el equipo de los Gigantes gane porque eso representa más ingresos para todos nosotros, para la economía especialmente que está un poco alicaída”, expresó Castillo, vendedor de comida en un carrito.

Castillo considera que los Giants “tienen bastantes posibilidades de ganar porque en los playoffs ellos han jugado muy bien y el último partido (contra los 49ers en San Francisco, en tiempo extra) fue muy emocionante. Caramba, algo que era para disfrutarlo verdaderamente, y tenemos razones para pensar que podemos campeonar”, sentenció.

Robert Zurita también seguirá las incidencias del partido junto a su familia, en su departamento de Manhattan. Este joven de raíces peruanas y puertorriqueñas dijo que espera que se reúnan unas 10 personas. Y “cada uno trae algo”, dijo sobre la comida y bebidas.

“Los Giants van a ganar: 34 Giants y Patriots 24”, predijo. “Porque la defensa de los Giants va a atacar a (Tom) Brady (mariscal de campo de los Patriots) en la segunda mitad”.

Zurita considera que Brady no habrá superado la experiencia de la derrota en el Super Bowl XVII, cuando los Giants lo derribaron cinco veces, ni tampoco la derrota en Foxborough, cuando el equipo neoyorquino ganó cuando expiraba el tiempo.

“Definitivamente, él va a tener miedo de ser golpeado por Justin Tuck y Osi (Umenyiora). Va a recordar que lo derribaron en el 2008, así que eso va a estar en su mente y a Brady no le gusta que le golpeen; cuando eso ocurre es frágil y no juega bien”, consideró este residente de El Barrio.

Pablo Jerez, un turista ecuatoriano que el jueves regresará a su país, indicó que mirará el partido entre los Giants y Patriots en su departamento en Quito, gracias a la transmisión por cable.

Jerez dijo que durante su estancia ha visto el ambiente que reina en Nueva York por el partido final de la temporada de la NFL, aunque no ha sentido esa fiebre. “He visto unos pocos carteles, pero no como me esperaba”, destacó.

Las más optimistas de los entrevistados fueron sin duda dos damas venezolanas, que se ganan la vida vendiendo periódicos en una esquina del Madison Square Garden.

“Me encantan los Giants”, dijo Flor Mora, quien llegó a Nueva York hace 20 años. “Vengo de un país donde se juega el béisbol, Venezuela, pero no es tan chévere, emocionante como el fútbol (americano), es número uno. El fútbol es lo máximo”, agregó.

“Vamos a ver el partido en mi casa; vamos a preparar alitas de pollo, pan, pizza, refrescos”, agregó doña Flor.

“Va a haber de todo”, agregó su hija Carolina, quien dijo que ella ayudará a cocinar y hasta su papá va a preparar la pizza “porque él quiere que todo se haga en casa”.

“Es una fiesta grande”, prosiguió la mamá, acotando que se reunirán alrededor de 10 personas.

“Los Giants van a ganar bien. La diferencia van a ser unos 10 puntos”, expresó doña Flor.

Su hija Carolina ya sabe cómo celebrar la victoria de los Giants: “gritar de felicidad y al otro día sentirme orgullosa, poner pósters aquí en la venta del periódico y hacerle gracia a los clientes porque tenemos varios clientes que están a favor de los Patriots”, dijo.

Flor señaló finalmente que los clientes se admiran por su entusiasmo por el deporte. “Es muy raro ver a una mujer emocionada por el fútbol”, recordó esta dama que le dicen sus clientes.

Eso prueba que el fútbol americano no sólo lo siguen los hombres, y tampoco importa de qué país vienen, el deporte cala hondo entre los hispanos.