Gingrich enfila cañones a Nevada

A son de merengue tomaron la demoledora derrota los simpatizantes del precandidato presidencial Newt Gingrich. Sus simpatizantes anoche en el hotel Rosen Centre en la International Drive.
Gingrich enfila  cañones a Nevada
Newt Gingrich tras aceptar su derrota primarista.
Foto: EFE

ORLANDO, Florida.- A son de merengue tomaron la demoledora derrota los simpatizantes del precandidato presidencial Newt Gingrich. Sus simpatizantes anoche en el hotel Rosen Centre en la International Drive.

Justo antes de que Gingrich subiera a la tarima para dirigirse al público junto a su esposa Callista, algunos temas de música tropical de los grupos Zafra Negra, Grupo Manía y Don Omar hacían estallar las bocinas del salón. El ambiente era de fiesta y con el mismo entusiasmo el excongresista aseguró que no se retirará de la carrera por conquistar la Casa Blanca.

“Esta son las elecciones más importantes de sus vidas”, expresó Gingrich ante un grupo de unas 50 personas que aplaudían y le ovacionaban con pancartas por doquier que leían “46 estados más”, agregando que si (Barack) Obama vuelve a ser reelegido presidente sería un “desastre”.

El copresidente de la campaña electoral de Gingrich en el estado y e procurador general, Bill McCollum, dijo que la batalla por la nominación presidencial “aún no ha finalizado”, y que lo más importante era que “se había podido llevar el mensaje de los principios conservadores” que son necesarios para “retomar el país” por todo el estado del sol.

Gingrich agradeció a sus colaboradores, incluyendo a los medios de comunicación en español, por “llevar nuestro mensaje a la comunidad hispana”, apuntando que su gobierno representaría a todas las minorías y clases sociales del país de llegar a ganar la nominación y ser elegido presidente.

“Todavía faltan 46 estados, esto no ha terminado, vamos a pelear hasta lo último”, dijo el excongresista.

“Vamos a ser un gobierno para la gente, porque el poder de la gente va a derrotar el poder del dinero en los próximos seis meses”.

El estratega de la campaña de alcance latino de Gingrich en el centro de la Florida, Angel de la Portilla, dijo estar complacido con los resultados tomando en consideración, “la disparidad de las aportaciones económicas entre ambos contendientes”, a sus respectivas campañas.

“La campaña de Romney tenía una ventaja de 16 millones de dólares, fue un asunto de dinero y de una campaña muy negativa que verdaderamente lo afectó”.

En una última gira antes de que cerraran las urnas en la Florida Central, Gingrich y su equipo visitó las comunidades de Celebration, Winderemere y el Condado Polk.

El puertorriqueño Rudy Martínez-Rodríguez, republicano conservador aspirante a un puesto en el Congreso, difiere de que haya sido un asunto de dinero y criticó el que no se promoviera lo suficiente la plataforma política de Gingrich y sus ideales conservadores en la comunidad latina, especialmente la puertorriqueña.

“No hubo la comunicación correcta de cual es nuestra agenda, hay un concepto erróneo de que los republicanos son racistas, que es el enemigo y si hubiéramos tenido mejor interacción con los puertorriqueños hubiéramos ganado”.