Dominicanos ¡Basta ya!

Las cosas que suceden en Santo Domingo no tienen comparación en ninguna otra parte del mundo, la República Dominicana es el país con el mayor número de cónsules, vice- cónsules y diplomáticos con un personal de más de 1,163 desimanados por más de 142 países, si hacemos una comparación de la representación de cualquier país que envía cónsules y diplomáticos a nuestro país, el nuestro supera con creces la representación de esos países en el nuestro. Para que tengamos una idea de esta desproporción, la nómina del servicio en el exterior demuestra porqué nuestro país lidera el triste primer lugar en el mundo como el mayor malversador de los recursos públicos, 660 diplomáticos y 503 cónsules, su inmensa mayoría, cuotas de clientelismo político y nepotismo (nombramientos familiares) los que devengan $5,000,000,000.

Dieciseis países tienen acreditados 84 diplomáticos y cónsules en la República Dominicana. Por el contrario, nuestro país tiene 442 acreditados en esos países.

La República Dominicana paga 384 funcionarios en USA, los que según fuentes de entero crédito supera los acreditados por los seis países de América Central combinados, así como los de Brasil, una de las diez mayores economías del mundo, que posee 21 veces la población y 177 veces el tamaño territorial dominicano.

A mi me constan todas estas cifras, ya que como chofer de taxi he tenido que servir a estos funcionarios quienes vienen a esta urbe y se hospedan en hoteles de cinco estrellas y a los que tengo que servir con 12 ó más horas de espera pagando $45 por hora mientras disfrutan de los mejores restaurantes y obras teatrales de Times Square, al final de la jornada tenía que pasar por el consulado donde se me pagaba en efectivo.

En estos viajes venían hijos, sobrinos y amigos de estos funcionarios. Como apuntamos arriba, este despilfarro asciende a la frívola suma de más cinco mil millones de pesos, esta es la nómina oficial del servicio exterior dominicano para el pago de 1,163 funcionarios diplomáticos y consulares designados en 54 países y seis organismos internacionales, además de 113 embajadores, todo esto en 2011. Mientras en nuestro país miles de niños deambulan por las calles descalzos, hambrientos y sin una escuela, madres, muchas de ellas viudas, que van a la cama sin saber si al otro día tendrán que dar de comer a sus hijos.

Sólo con la mitad de esa astronómica cifra de dinero podrían construirse escuelas en todos los pueblos de mi pobre país y abastecer de alimento y útiles escolares a todos los niños y jóvenes. Es hora ya de que los dominicanos tomemos conciencia. Y digamos ¡Basta Ya!