Gingrich se resiste a tirar la toalla

Romney se afianza como favorito de los republicanos
Gingrich se resiste a tirar la toalla
Newt Gingrich no quiere dejarle el camino libre a Mitt Romney.
Foto: AP

WASHINGTON/AP — Mitt Romney, aspirante presidencial del Partido Republicano y líder en esa contienda, consiguió una enorme victoria en Nevada y ahora tiene la mira puesta en las asambleas electorales de otros tres estados para consolidar la creciente sensación de que es inevitable que sea el candidato que busque impedir que el presidente Barack Obama tenga un segundo período en el cargo.

Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes y principal adversario de Romney, terminó en un distante segundo lugar, pero prometió nuevamente permanecer en la contienda hasta la convención nacional del partido a finales de agosto en Tampa, Florida.

En un mitin realizado la noche del sábado para celebrar la victoria en Nevada, Romney lanzó ataques contra Obama, quien es vulnerable debido a que la economía de Estados Unidos, aunque está mostrando signos de mejoría, sigue envuelta en una recuperación pausada y lenta de la Gran Recesión del período 2007-2009.

El mensaje de Romney fue particularmente relevante en Nevada, donde la tasa de desempleo fue medida en 12,6% en diciembre, la peor en el país. El estado, el cual registró un auge de vivienda durante la burbuja inmobiliaria que desencadenó la recesión, aún enfrenta una plaga de ejecuciones hipotecarias.

“Ustedes me han dado su voto de confianza; y en esta ocasión lo voy a llevar hasta la Casa Blanca”, dijo un contento Romney a una estridente multitud reunida en el Red Rock Resort, ubicado a unos cuantos kilómetros de la Franja de Las Vegas. El precandidato se olvidó de sus adversarios republicanos para atacar a Obama, insistiendo en que el presidente no merece reconocimiento por la disminución reciente en la tasa nacional de desempleo a 8.3%.

“Señor presidente, recibimos con gusto cualquier noticia buena en el frente del empleo, pero es gracias a la innovación del pueblo estadounidense en el sector privado, y no a usted”, señaló Romney, ex gobernador de Massachusetts y ex director de una empresa de inversiones de capital privado.

Mientras, Gingrich dijo a reporteros en Las Vegas que su meta era “encontrar una serie de victorias que para el final de las primarias en Texas nos dejarán en paridad” con Romney al inicio de abril.

Su estrategia gira en torno a un resultado fuerte el 6 de marzo, el llamado Súper Martes, cuando varios estados del sur realizan elecciones primarias en territorios amigables para con Gingrich, un ex congresista de Georgia.

Hablando ayer con la cadena de televisión NBC, Gingrich señaló que Romney no puede ganar porque no es suficientemente conservador.

“Las dos últimas veces que nominamos a un moderado, perdimos por mucho”, dijo Gingrich, refiriéndose a posturas pasadas de Romney que ahora ha cambiado sobre asuntos cruciales para los estadounidenses conservadores que conforman la base republicana.

“Estuvo a favor del aborto, estuvo a favor del control de armas, fue partidario del aumento de impuestos”, agregó el ex líder de la cámara baja.

Con el 71% de los recintos de las asambleas de Nevada contabilizados, Romney tenía 48% de sufragios a su favor, Gingrich 23%, el legislador texano Ron Paul 19% y el ex senador de Pensilvania Rick Santorum 11%. La participación bajó significativamente respecto al 2008, cuando Romney también ganó las asambleas republicanas del estado.

El expresidente de la Cámara Baja indicó que su estrategia gira en torno a un resultado fuerte el 6 de marzo, el llamado Súper Martes