La Gran Manzana celebra a lo grande

La Gran Manzana celebra a lo grande
Los fanáticos de los Giants abarrotaron los diferentes bares y restaurantes de la ciudad y la celebración se extendió hasta bien entrada la madrugada.
Foto: John Minchillo / ap

NUEVA YORK – En una fiesta contagiosa se convirtió anoche esta ciudad, cuando los Gigantes se convirtieron de nuevo en campeón del Super Bowl al derrotar a los Patriots de New England 21-17 en Indianapolis.

Los fanáticos que siguieron paso a paso el partido en El Rubio Sports Bar, de Queens, se abrazaron y brincaron abrazados tras su equipo venir de atrás al estar por debajo en las anotaciones en el último cuarto.

“Es indescriptible lo que acabamos de hacer”, dijo Andy Marte, un fanático dominicano que gritaba cada jugada. Marte dijo que era más significativo el triunfo para él, no sólo por ser de los Giants, sino también porque apostó a este club.

A pura salsa se celebró la victoria en este lugar, uno de los muchos de la Gran Manzana donde se pasó el partido por pantallas gigantes de TV.

Algunos bailaron junto a Víctor Cruz, cuando hizo una de las anotaciones locales.

“Este muchacho va a pasar a la historia”, dijo Alejandro Puig. “Creo que él fue el que trajo la alegría contagiosa y el entusiasmo a Nueva York y Nueva Jersey”,subrayó.

La celebración comenzaba aquí desde temprano el domingo en la noche, cuando los Giants aventajaban a los Patriots 9-3 antes de completarse la primera mitad del Super Bowl.

Abarrotados de público se encontraban desde temprano los centros donde se pasan por la pantalla de televisón los eventos deportivos. Y los latinos no se quedan atrás.

Cuando Cruz, el receptor de ascendencia latina de los Giants, fue parte importante para que los neoyorquinos avanzaran en las anotaciones 9-0, la algarabía cundió los lugares donde más hispanos concurren. En el condado de Queens, El Rubio Sports Bar vibraba de alegría.

Cuando Nueva York partió adelante 8-0, un fanático gritó “ayyyyy”, al compás de la salsa que bailaba Cruz, el protagonista de la anotación.

“Tenía que ser latino”, gritó otro.

Pero faltando 00:8 para terminarse la primera mitad, New England terminó arriba 10-9 dicho tramo.

“Aún falta mucho”, exclamó alguien. Mientras muchos rostros comenzaban a dar muestra de preocuopación.

“Se nos escapa el triunfo”, dijo Ramón Carpio, de Colombia, mientras saboreaba una cerveza fría. Pero otros optaron por el ver el show de Madonna con entusiasmo, mientras llegaba el resto del juego.

Entre tristeza y esperanza transcurrió la primera mitad. Lo demás llegaba a puros bríos entre estos dos colosos del futbol americano, porque el juego no se acaba hasta que no se termina, menos con un marcador tan apretado.

A medida que avanzaban las acciones, los Patriots apretaron el paso y comenzaron un ataque ofensivo despiadado. Cuando el reloj marcaba 6:24 en el tercer tiempo, el juego se puso 17-12, favoreciendo siempre a New England, muestra de que ambos bandos buscaban aumentar el marcador antes de que entrara la última fase. Al terminar el tercer tiempo, los de New England sólo aventajaban 17-15, al detenerse el reloj para el descanso antes de entrar al cuarto y posiblemente la última ruta… y así fue.

“Somos otra vez campeones”, gritó Rosi Acosta. “Aunque no entiendo mucho de este juego, sé que significa mucho para Nueva York”, agregó, mientras brindaba con sus acompañantes en el lugar.

constantino.viloria@eldiariony.com