P.S.19 Roberto Clemente, bastión a punto de perderse

Si cierran esta escuela de Williamsburg, aún no sería tarde para salvar su nombre
P.S.19 Roberto Clemente, bastión a punto de perderse

Nueva York – La escuela elemental P.S. 19 Roberto Clemente es la segunda casa de Annabel Cabal.

“Tres generaciones de mi familia se han formado en esta escuela y yo le agradezco por los años que pasé como estudiante y lo que están haciendo por mis dos hijos”, expresa Cabal, quien ahora es presidenta de la junta de padres y maestros de P.S. 19.

Si el Panel de Políticas Educativas de la ciudad aprueba su cierre el 9 de febrero, esta institución emblemática para la comunidad hispana del sur de Williamsburg, conocida como Los Sures, cambiará de administración, y perderá el nombre histórico que lleva hace más de cuarenta años llamado en honor de un latino tan famoso por su labor humanitaria como por sus éxitos en las Grandes Ligas.

Angel Salón lleva 38 años en Los Sures. “Todos mis hijos han sido alumnos de P.S. 19 y esta escuela es parte de mi familia”, acota. Su cierre – agrega – sería un golpe bajo. “Si lo hacen se perderán todos esos valores ligados a su nombre, que es un tributo a un gran deportista que murió por una causa justa”.

María Morales, coordinadora de padres de P.S. 19, coincide: “[El cierre es] una bofetada a nuestras raíces latinas. Como Clemente, aquí todos vinimos a luchar mucho y ser un buen ejemplo en este país”.

Una de las razones por la que las representantes de la zona, la congresista Nydia Velazquez y la concejal Diana Reyna, se oponen a la clausura de P.S. 19 es que esta escuela sería la segunda que dejaría de llamarse Roberto Clemente en la ciudad.

Antonio Reynoso, jefe del equipo de la concejal Reyna y ex estudiante de P.S. 19, cree que “es parte del desplazamiento sistemático” de los latinos en esta parte de Los Sures y Williamsburg. “No hay una preocupación de la Ciudad por preservar el carácter local de nuestros vecindarios. Si el edificio no se llama Roberto Clemente, entonces no representará el carácter de la comunidad latina”, dice Reynoso.

Según Esteban Durán, de la organización comunitaria El Puente, los espacios públicos que llevan el nombre de glorias hispanas como María Hernández y Roberto Clemente son logros que soportan la identidad comunitaria. “Perderlos es la negación al aporte que millones de latinos hemos hecho por este país, una derrota que refleja como la política y la economía se han impuesto ante nuestra cultura”.

Si bien no existe una política de nombres en el Departmento de Educación, como admite su vocero Frank Thomas, la comunidad podría proponer que la nueva escuela se llame Roberto Clemente, aunque el canciller Dennis Walcott tendría la última palabra.

Por eso, si P.S. 19 pierde la batalla del 9 de febrero, aún no sería tarde para salvar uno de los bastiones de la cultura hispana.

La familia Clemente en pie de lucha

Desde Puerto Rico, la viuda de Roberto Clemente alzó su voz. “Mi esposo aún vive en la mente de ninos y jóvenes”, acota Vera Clemente. “Es lamentable que desaparezcan oganizaciones que honren su memoria y valores”.

La embajadora de buena voluntad de Major League Baseball (MLB) ha recorrido el mundo honrando la memoria de su esposo. “En todos los lugares que hay una instalación que lleva su nombre, la comunidad siempre está orgullosa y siente que el legado de Roberto es parte de ellos”.

Cuando visita escuelas y hospitales, algo siempre le llama la atención: Aunque han leído sobre su historia, “los niños quieren saber más sobre cómo fue su vida, además de cómo logró triunfar”.

Jose Roberto Clemente, hijo del grandeliga, expresó su tristeza y dijo que la familia Clemente apoyaría cualquier movimiento para salvar el nombre de P.S. 19, si fuera necesario. “Justo ahora que estamos trabajando en un proyecto con MLB para unificar a todas las escuelas y ligas deportivas que llevan el nombre de mi padre, sería muy lamentable que una se perdiera”.

Esta red continuará el legado de generosidad de su padre y podría contar con un programa de becas estudiantiles y servir de centros de acopio en caso de desastres naturales.