Es de momentos

Guía de Regalos

No cabe la menor duda, señoras y señores, “como México no hay dos” y este famoso dicho también aplica en su futbol. Los resultados que se dieron en la fecha cinco una vez más dejaron claro que los campeonatos de la liga azteca están para cualquiera, se acabaron las dinastías, ya no existen equipos grandes, no hay equipos chicos y la palabra regularidad se tiene que utilizar con mucho cuidado.

Chivas, el superlíder del torneo pasado, se encuentra atrapado en el sótano y el Atlante, que sufrió mucho la pasada temporada, se anda codeando con los líderes luego de cinco fechas.

Las cosas no solamente cambian radicalmente de un torneo para otro sino que en la misma temporada se puede voltear la moneda. Por ejemplo, San Luis inició bien el torneo y ahora se ha caído de forma preocupante. Y hasta dentro de un partido se puede voltear la tortilla sorpresivamente tal como sucedió en el juego entre Toluca y Pachuca. Los Diablos Rojos ganaban 3-0 cuando apenas corrían 16 minutos y los Tuzos les voltearon el partido para vencerlos 4-3.

Pronósticos en el futbol mexicano no tienen mucho valor porque todo puede suceder. En la quinta fecha Morelia, Pachuca, Atlante y Tigres ganaron de visitantes y solamente tres equipos pudieron ganar sus partidos en casa, así que parece ser que la talla de local cada vez más tiene menos valor. En los últimos dos torneos quizás Tigres ha sido el único que ha logrado hacer respetar su cancha regularmente. Los días en que el América era invencible en el Azteca han quedado en el olvido.

El futbol en México se ha emparejado de una forma interesante y quizás esto ya no tenga marcha atrás.

Es cierto, hay partidos donde el nivel a veces deja mucho que desear. El futbol mexicano esta convertido en un futbol de momentos donde una buena racha puede significar un boleto a la Liguilla o una mala rachita puede sentenciar toda una temporada. Y un buen momento en Liguilla puede convertirse en un título.

Definitivamente en el futbol mexicano hay que aprovechar los buenos momentos porque como arte de magia se pueden esfumar de repente.