Cárcel para padre de terrorista

Mohammed Wali Zazi fue sentenciado a cuatro años de prisión

Guía de Regalos

Cárcel para padre de terrorista
Mohammed Wali Zazi fue sentenciado a cuatro años de prisión.
Foto: AP / Archivo

Nueva York.- El padre del joven afgano que admitió haber planeado un atentado en el metro de Nueva York fue condenado hoy a cuatro años y medio de cárcel por obstrucción a la justicia y mentir a las autoridades, informó a Efe un portavoz oficial.

Mohammed Wali Zazi, de 55 años, recibió así la sentencia del juez federal John Gleeson casi medio año después de haber sido encontrado culpable de los delitos, indicó la Fiscalía Federal del Distrito Este de Nueva York.

Según el sumario del juicio, el condenado destruyó productos químicos usados para fabricar bombas y conspiró para obstruir la investigación del FBI sobre su hijo Nayibullah, quien iba a emplear esas sustancias para atentar en el subterráneo de la Gran Manzana.

Mohammed Wali Zazi, según la Fiscalía, mintió además a los investigadores federales estadounidenses al asegurar que desconocía la conexión de su hijo con un imán del barrio neoyorquino de Queens que le alertó de las pesquisas.

La defensa argumentó durante el juicio que eso se debió a su escaso dominio del inglés, que le llevó a tener “malentendidos” con algunos de sus familiares.

Nayibullah Zazi se declaró culpable en febrero de 2011 de los cargos que se le imputaban por haber planeado un ataque con bombas de fabricación casera en el metro de Nueva York, y se enfrenta por ello a una sentencia máxima de cadena perpetua.

El joven, de 25 años, admitió en aquella ocasión ante el juez que acordó con otras personas viajar a Afganistán para unirse a la insurgencia talibán y luchar contra Estados Unidos y las fuerzas de la OTAN, pero finalmente fue reclutado por Al Qaeda.

A su regreso a EE.UU., el afgano se instaló en junio de 2009 en Denver (Colorado) y empezó a comprar y preparar el material que necesitaba para fabricar los explosivos.

Nayibullah Zazi llegó el 10 de septiembre de ese año a Nueva York, donde se reunió con sus cómplices para montar las bombas que iban a detonar en el subterráneo, pero cuando se dio cuenta de que estaban siendo vigilados, regresó a Denver y allí fue detenido.