Primavera a la vuelta de la esquina

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Primavera a la vuelta de la esquina
Albert Pujols protagonizó la transacción más importante del béisbol en los pasados meses.
Foto: AP / Alex Gallardo

NUEVA YORK – Albert Pujols, Prince Fielder y José Reyes tienen algo en común. Son tres jugadores que sólo habían conocido un equipo en sus carreras en las Grandes Ligas, convirtiéndose en los más idolatrados de esas franquicias.

Esta primavera, los tres deberán familiarizarse con nuevos equipos, nuevos managers, nuevos compañeros, nuevos aficionados y nuevos vecinos.

Tras uno de los recesos de temporadas más impactantes de los últimos tiempos, Pujols decidió mudarse de San Luis a Anaheim; Fielder pasó de Milwaukee a Detroit; y Reyes dijo adiós a Nueva York para instalarse en Miami.

¿Qué ocurre cuando se marcha un pelotero que ha representado tanto en su ciudad?

Pues no queda más que resignarse.

Así se ha hecho en San Luis, donde hace algo más de tres meses celebraban la segunda Serie Mundial de la era Pujols.

Después de 10 años con los Cardenales, en los que el primera base labró un legado suficiente para entrar al Salón de la Fama, el dominicano Pujols se dejó seducir por la oferta de 240 millones de dólares y 10 años de los Angelinos.

“Fue algo muy sensible”, explicó Pujols tras ponerse su nueva camiseta color blanco de los Angelinos, ya sin el logotipo con los pajaritos rojos.

Todo se concretó en cuestión de 36 horas, una vez que el dueño de los Angelinos Arte Moreno se decidió en ofrecer un contrato imposible de rechazar.

“Cuando sientes que hay alguien que te quiere tener como sea y está haciendo todo lo que se puede para traerte a ese equipo, es algo realmente único”, añadió el nuevo astro del conjunto californiano.

San Luis, por su parte, volteó la página. Los Cardenales planean poner a Lance Berkman para cubrir la inicial y contrataron al jardinero Carlos Beltrán para tapar el hueco dejado por alguien que disparó 445 jonrones y produjo 1,329 carreras a lo largo de 11 campañas. Nadie ha tenido semejante producción en ese lapso de tiempo.

También en el pasado quedó el nombre del restaurante con el apellido del dominicano, el “Pujols 5”.

“Quedamos en buenos términos. Le deseo lo mejor y él nos desea lo mejor”, dijo Patrick Hanon, el dueño de un restaurante que ahora se llama el “Hall of Fame Sports Bar and Grill”.

Así es la vida en el béisbol, hay que seguir adelante.

Y la actividad se reanuda este fin de semana con los primeros entrenamientos de primavera en la localidad de Peoria, Arizona.

Los lanzadores y receptores de los Marineros de Seattle arrancan una semana antes que los demás debido a que su inicio de temporada regular será en Tokio con una serie de dos juegos, el 28 y 29 de marzo, ante los Atléticos de Oakland.

Se supone que los Atléticos debieron haber hecho otro tanto, pero este es un equipo que trata de ahorrarse el más mínimo centavo y no adelantaron sus planes.

Los Atléticos, que canjearon a sus estelares abridores Gio González y Trevor Cahill, además del cerrador Andrew Bailey, están desesperados por irse de su desfasado Coliseo para radicarse en la próspera San José, donde cerca tienen sus sedes grandes firmas de tecnología e informática, como Intel, Google y Facebook.

Prudencia financiera

No son el único equipo que se ha apretado el cinturón en cuanto a sus finanzas.

Afligidos por los problemas de su dueño Fred Wilpon, que dentro de un mes afronta un juicio vinculado al fraude de Bernard Madoff, los Mets han reducido en casi 50 millones de dólares su nómina de salarios.

Ni siquiera se inmutaron en responder con una oferta propia cuando los Marlins pusieron la suya sobre la mesa por Reyes.

“Quizás le debí haber mandado una caja de chocolates”, respondió el gerente de los Mets Sandy Alderson cuando supo que el campocorto dominicano se quejó del desinterés del conjunto al que hizo vibrar con su espectacular velocidad en las bases (99 triples y 370 robos en nueve años).

Los cánticos de “José, José, José” quizás retumben en Miami, donde los Marlins abren las puertas de un nuevo estadio en la Pequeña Habana y que costó 515 millones de dólares.

También exhiben un nuevo uniforme que asemeja un arcoiris, un tanque con peces detrás del plato y una estrafalaria escultura con imágenes de flamencos que se encenderá por el jardín central cuando conecten jonrones.

El estadio será el escenario del primer juego de la campaña regular en Estados Unidos cuando el 4 de abril reciban a los Cardenales.

Para variar, los Marlins dejaron de ser frugales y estuvieron entre los equipos que más dinero invirtieron en agentes libres al desembolsar un acumulado de 191 millones por Reyes, el abridor Mark Buehrle y el cerrador Heath Bell.

Los tres se reportarán bajo las órdenes del nuevo manager Ozzie Guillén, quien también convenció a los directivos para cerrar un canje con los Cachorros de Chicago para traer a su compatriota venezolano Carlos Zambrano para sumarle a la rotación de abridores.

Además, Miami seguía entre los equipos más interesados en obtener los servicios de Yoenis Céspedes, el jardinero cubano que desertó de la isla y estableció residencia en la República Dominicana para aprovechar la agencia libre.

Fielder nació en 1984, justamente el año que Detroit ganó su última Serie Mundial.

“Es como un sueño hecho realidad”, dijo Fielder tras firmar el cuarto contrato más jugoso en la historia: 214 millones por nueve años.

Pero su llegada a Detroit obligará a Miguel Cabrera, otro artillero de renombre, a cambiar de posición, de la inicial a la antesala, exponiendo a los Tigres a dolores de cabeza en el plano defensivo.

A otros no les importa que Pujols y Fielder cambien de circuito.

“Me parece fabuloso. Ya no tendré que lanzar frente a ellos”, dijo Tim Lincecum, el as de los Gigantes de San Francisco.

Pero Yu Darvish, el pitcher que hizo que los Rangers de Texas comprometieran 107 millones de dólares para importarlo de Japón, sí deberá lidiar con ellos.

Los Rangers, que estuvieron dos veces a un strike de ganar la pasada Serie Mundial, tratarán de mantener a distancia a los Angelinos dentro de su división Oeste y a la vez intentar conseguir un tercer título seguido como campeones de la Liga Americana.

Esa promete ser una rivalidad muy fuerte, al mismo nivel de la puja que los Medias Rojas de Boston, Yankees de Nueva York y Rays de Tampa Bay deben protagonizar por el cetro del Este en el mismo circuito.

Entre los cambios de managers, además de Guillén en Miami, Tony La Russa ya no sigue en San Luis, tras retirarse 48 horas después de consagrarse en la Serie Mundial, reemplazado por Mike Matheny.

Bobby Valentine, ex dirigente de los Mets y Rangers de Texas, regresa para dirigir a los Medias Rojas. Los dos equipos de Chicago estrenan pilotos: Dale Sveum con los Cachorros y Robin Ventura con los Medias Blancas.

Milwaukee espera con ansiedad el fallo sobre la apelación presentada por Ryan Braun, el reinante jugador más valioso de la Nacional, para salvarse de una sanción de 50 juegos tras haber dado positivo en un control antidopaje.

Y varios nombres rutilantes seguían sin encontrar equipo, entre ellos Vladimir Guerrero, Magglio Ordóñez, Roy Oswalt, Hideki Matsui y Johnny Damon.