Hoy protestamos por amor a un sueño

Cuando uno está creciendo te dicen: “pórtate bien, no hagas mal a nadie, estudia para que seas alguien” y uno crece bajo la noción que el mundo es justo y si uno hace lo que le recomiendan entonces todo saldrá bien. Pero ese no es mi caso.

Llegué a Nueva York en diciembre de 2008, acompañado de mi hermano y desde que estoy aquí, entré a la escuela y empecé a esmerarme por mis clases. He participado en programas después de escuela, en equipos como volleyball y wrestling y ahora siendo parte de una gran organización como la que es Make The Road New York.

Todo lo que he hecho y lo que estoy haciendo se que me han servido como experiencia y me han hecho una mejor persona y me ha ayudado a mejorar en la escuela. Estoy en mi último año de secundaria en la escuela Flushing High School y en estos momentos me encuentro en el proceso de aplicar para la universidad. A medida que sigo el proceso que todo joven hace en este año académico, me doy cuenta que no califico para ninguna ayuda financiera. No es porque no tenga buenas notas o haya hecho algo incorrecto. Es porque soy un soñador, un joven indocumentado que desea ir a la universidad y no pienso dejar que mi estatus migratorio me limite.

Este 14 de febrero es un día muy importante para mí, y para el resto de estudiantes que me acompañan hoy para ir a Albany. Vamos una vez más para decirles a los políticos que nuestros sueños están es sus manos. Voy con más de cien estudiantes para que los legisladores pasen el DREAM Act y el DREAM Fund; dos propuestas de ley que nos darían recursos financieros del presupuesto estatal y de fondos privados para ir a la universidad.

Año tras año un movimiento nacional de jóvenes indocumentados vienen peleando por el Acta del Sueño Federal, propuesta de ley que si pasara le daría los documentos a los jóvenes que llegaron a corta edad a este país, pero como hace rato está estancada en el Congreso, estamos tomando esta lucha a nivel estatal.

En Albany al frente de nuestros asambleistas y senadores es donde de nuevo nos haremos contar, nos presentaremos hoy para mostrar nuestra lucha y decir que la voz de los inmigrantes vale.

Mi organización, y yo personalmente, hemos estado trabajando para que el día 14 de febrero nuestra voz y nuestra presencia quede marcada, para hacerles saber a los legisladores que necesitamos el Acta del Sueño y para hacerles ver que todos juntos sí podemos.

Nuestro propósito principal es hacer que esta ley deje de ser un sueño y se convierta en realidad.