Lo que significa el acuerdo hipotecario

Lo que significa el acuerdo hipotecario

El gobierno federal anunció la semana pasada un arreglo legal de $26 mil millones con bancos responsables de la debacle hipotecaria de 2008. El convenio busca dar alivio a millones de propietarios en riesgo de perder sus viviendas.

Las entidades –Bank of America, JPMorgan Chase, Wells Fargo, Citigroup y Ally Financial– deberán proveer la compensación por su rol en el mega fraude inmboliario conocido como “robo-signing”, y por otros abusos.

El acuerdo, conseguido ante la insistencia del Fiscal General de Nueva York Eric Schneirderman, trae $790 millones a Nueva York, de los cuales $136 serán distribuidos por la Fiscalía en las próximas semanas a organizaciones no lucrativas que ofrecen asesoría legal a propietarios al borde de embargo. Esta es una inyección de dinero necesaria en vista de los recortes recientes en fondos estatales que han puesto en riesgo la operación de grupos de ayuda legal, cuando más se necesitan.

El saldo, $654 millones, será destinados a programas de refinanciamiento, modificaciones, y pagos a personas que fueron vítcimas de embargos injustos. Este dinero será administrado por los bancos, los cuales tienen entre seis y nueve meses para determinar quién es elegible para la compensación, y hasta tres años para cumplir con esta obligación.

Préstamos de Fannie Mae or Freddie Mac no son cubiertos por este arreglo, a pesar de que la agencia hipotecaria federal maneja $30 millones en créditos inmobiliarios.

Este arreglo no es más que una nalgadita de regaño a los grandes bancos que con su avaracia arruinaron las finanzas de casi 8 millones de familias. En Nueva York, 1 de cada 10 familias resultó afectada por las prácticas depredatorias de estos bancos. La mayoría de las personas que han perdido o están en riesgo de perder sus casas son hispanos y afroamericanos, como El Diario destacó en una serie sobre ejecuciones hipotecarias en Bushwick, Brooklyn.

Familias al borde de perder pagos hipotecarios deben buscar asesoría legal y contactar a sus bancos para saber si son elegibles para esta compensación. Lamentablemente, hay que advertir que este arreglo solo aliviará a una pequeña porción de los millones de afectados.

Lo importante ahora es que que la administracion de Obama destine los recursos necesarios para que el recién anunciado grupo de trabajo que investiga títulos respaldados por hipotecas, el cual lidera Schneiderman, pueda funcionar a cabalidad. La única manera de lograr algo de justicia en este desastre es seguir investigando prácticas engañosas de las entidades financieras.