Una historia de amor que vale más que mil palabras

Si la comunicación es un problema en su relación, lea como esta pareja de sordomudos de El Bronx aprendió a entenderse
Una historia de amor que vale más que mil palabras
Foto: Fotos: Jose Acosta / EDLP

Nueva York.- Catalyn Martínez y Lissette Peña se enamoraron a primera vista, pero para comunicarse su amor tuvieron que superar dos enormes barreras: la del lenguaje y la del idioma.

Martínez y Peña son sordomudos, y aunque ambos manejaban la lengua de los signos, el problema era que Martínez utilizaba la lengua de signos en inglés y Peña en español, y la pareja tenía serios problemas para comunicarse.

“Yo conocí a Lissette en la vivienda de mi abuela, doña Ana, en noviembre de 2007, en una reunión familiar en la que Lissette fue acompañada de su tía Gloria, que es amiga de mi familia”, dijo Martínez a través de un email. “Cuando me la presentaron, supe que era sorda como yo, y nos hicimos amigos”, señaló.

La tía de Martínez, Elba Estrella, explicó que Lissette había llegado por esos días de República Dominicana, y la lengua de signos que dominaba era en español, y como Martínez había llegado del mismo país a Nueva York a los seis años, su educación había sido en inglés.

Pero como el amor todo lo puede, Estrella dijo que en los tres años de amistad y noviazgo, la pareja inventó un tipo de lenguaje con signos y gestos y logró comunicarse a la perfección.

Martínez recordó que en la primera cita, él trató de conocer mejor a Peña, y pese al problema de comunicación, aseguró que tuvieron “una conversación interesante”.

Hace dos años, Peña fue a pasarse el día con Martínez, quien entonces residía con su abuela Ana, y al siguiente día Peña se apareció con una maleta. Cuando le preguntaron qué hacía ella con esa maleta, les respondió: “He decidido mudarme con Catalyn”.

Cuando le preguntan a Martínez por aquella inesperada decisión de su prometida, éste respondió: “Nosotros decidimos mudarnos juntos porque nos sentíamos cómodos el uno con el otro y sentíamos un gran amor el uno por el otro”.

Poco después, la pareja se mudó a su propio apartamento y tuvieron un bebé, el pequeño Alexander, quien pronto cumplirá un año de edad.

“Mi hijo no es sordo como mi prometida y yo, a él le hicieron todos los exámenes y puede oír”, dijo Martínez.

Martínez es graduado de Diseño Gráfico por el New Horizons Computer Learning Center, y en este momento está desempleado. Peña es peluquera y trabaja en el salón de belleza de su tía, en el sur de El Bronx.

Martínez -quien hace las veces de ama de casa y pasa más tiempo con el bebé- se enojó mucho cuando se enteró de que la primera palabra que su hijo dijo fue “mamá”, y no “papá”, aunque él no la pudo escuchar.

“Nosotras tuvimos que explicarle que eso es lo normal, que la primera palabra que suelen decir los bebés es mamá, aunque sea el padre quien lo cuide más tiempo”, dijo Estrella, la tía.

Martínez dijo que en la vivienda ambos cocinan, y que su comida favorita es la lasagna y a Lissette le encanta el arroz con leche.

“En un día normal en nuestras vidas Lissette trabaja, yo cuido el bebé, salimos a dar una vuelta y chateamos con amigos”, dijo Martínez.

A la pregunta de si se pelean como cualquier pareja, Martínez confesó que sí.

“Pero es Lissette quien siempre gana las disputas”, admitió a través de un intérprete, y se echó a reír.

Martínez y Lissette dijeron que se aman con todo el corazón, piensan casarse y tener otro hijo. La pareja reside en el sector de Fordham, en El Bronx.