No más dedazos

Guía de Regalos

La convocatoria más reciente del entrenador de la selección mexicana de futbol, José Manuel de la Torre, deja en evidencia que contra Colombia el próximo 29 de febrero en Miami él quiere llegar con la artillería pesada. Y no necesariamente para ganar el partido sino para comenzar a observar cuáles de los jugadores que se encuentran en el extranjero y en el balompié doméstico podrían servirle para reforzar a la selección Sub 23 en caso de que se consiga el boleto para los Juegos Olímpicos de Londres y a los hombres que van a enfrentar con él la ‘guerra’ de las eliminatorias mundialistas.

De la Torre dejó claro en el primer partido del año que el Tri disputó en Houston ante Venezuela que le va a dar la oportunidad a los jóvenes.

En pocas palabras, nadie tiene su lugar asegurado, los tiempos de las vacas sagradas parece que han quedado en el olvido.

En esta convocatoria para enfrentar a los cafeteros llamo a jugadores que en el pasado han hecho sus ‘caprichitos’ y más vale que estos futbolistas entiendan que esta podría ser su última oportunidad de convencer a De la Torre. Entre ellos está el hermano menor de Giovani Dos Santos, Jonathan Dos Santos, que en el pasado hasta ha renunciado a la selección. Este llamado para este jugador del Barcelona de España puede significar el momento para que tome una decisión si se va a subir de lleno al barco o no, porque este entrenador no le va a tener la paciencia que le han tenido otros en el pasado.

Otro jugador que también se ha negado a convocatorias y que ha sido intermitente es Carlos Vela, e igual que Jonathan esta podría ser su última oportunidad. El timonel del Tri dejó por fuera a Vela de sus primeras convocatorias así que con este llamado parece que le da el beneficio de la duda y si Vela no la aprovecha podría ser el comienzo del final de su carrera en la selección.

El Chepo ha manifestado que no va a permitir que los jugadores que militan en el extranjero piensen que gozan de un privilegio.

Se acabaron los tiempos de las vacas sagradas y eso es muy bueno porque así estarán los que se lo han ganado y no los que llegaron, como algunos en el pasado, gracias al ‘dedazo’.