Grafitis en Bushwick: ¿arte o vandalismo?

Residentes de las inmediaciones de las Avenidas Morgan y Jefferson, en Bushwick, Brooklyn, consideran como un problema el exceso de grafiti en el área.
Grafitis en Bushwick: ¿arte o vandalismo?
Vista de grafitis.
Foto: Zaira Cortés / EDLP

Nueva York – Residentes de las inmediaciones de las Avenidas Morgan y Jefferson, en Bushwick, Brooklyn, consideran como un problema el exceso de grafiti en el área.

Las fachadas de viviendas y negocios son arruinadas con la pintura en aerosol, dicen los afectados.

Las Avenidas Morgan y Jefferson, una zona de bodegas y fábricas, algunas clausuradas, es conocida por algunas piezas artísticas de grafiti que muestran el acontecer urbano y la dinámica social del lugar, además de servir como punto de reunión de artistas del aerosol.

Pero para algunos vecinos, el arte de las calles pasó de ser un pasatiempo juvenil a un “acto vandálico sin control”.

Alice Villegas, una colombiana de 37 años que reside en 158 de la Avenida Jefferson, calificó “los rayones y signos” como contaminación visual.

“No importa cuántas veces se le de mantenimiento a la fachada de nuestro edificio, en pocos días vuelve a estar lleno de grafiti”.

Villegas, quien reside en el área por 16 años, destacó que no sólo se trata de conservar la limpieza y estética de las calles.

“Hay mensajes e imágenes que son ofensivos y violentos. Yo pienso que esto es una influencia negativa para nuestros hijos”, agregó.

En varias bodegas y edificios ubicados en la Avenida Jefferson, se pueden leer mensajes de odio en contra de la Policía, como “kill all NYPD now” o “kill cops”.

Por su lado, la Policía reconoció que el vandalismo del grafiti es un problema creciente en diversas áreas de la ciudad. Como parte de una respuesta al problema, la uniformada reforzó un programa de recompensas de hasta $500 a quien suministre información que conduzca al arresto y condena de los vándalos del grafiti.

Algunos comerciantes del área dijeron que el grafiti afea sus negocios; sin embargo, otros defendieron el arte del aerosol como una forma de expresión.

“No estoy de acuerdo con los mensajes de odio, pero hay murales que son realmente espectaculares.

Tenemos chicos muy talentosos en el vecindario”, dijo un hombre que prefirió no identificarse.

Según las leyes del estado de Nueva York, el grafiti es considerado un daño a la propiedad, pública o privada.

El código penal establece que una persona es culpable de conducta criminal en cuarto grado, si intencionalmente daña la propiedad de otra persona o si participa en la destrucción de un edificio abandonado. La multa podría superar los mil 500. La ley también prohíbe la venta y distribución de la pintura en aerosol.

El 311 puede ser una herramienta valiosa para denunciar problemas con grafiti en su vecindario. La Policía utiliza este sistema para rastrear y monitorear quejas relacionadas. En este número telefónico también puede solicitar que el grafiti de su propiedad sea eliminado gratuitamente por medio del programa The Graffitti Free NYC.