Todos los fans querían un recuerdo de Whitney

Como cuando falleció Michael Jackson, vendedores ambulantes desde Harlem hasta el bajo Manhattan y otros lugares de la Gran Manzana, hicieron ayer su agosto vendiendo, camisetas, posters y todo los que se les ocurrió para recordar a la cantante Witney Houston.

Fanáticos  de Whitney Houston cantaron en las afueras de la iglesia bautista New Hope en Newark, donde se dio el último adiós a la diva del soul.
Fanáticos de Whitney Houston cantaron en las afueras de la iglesia bautista New Hope en Newark, donde se dio el último adiós a la diva del soul.
Foto: AP

Nueva York – Como cuando falleció Michael Jackson, vendedores ambulantes desde Harlem hasta el bajo Manhattan y otros lugares de la Gran Manzana, hicieron ayer su agosto vendiendo, camisetas, posters y todo los que se les ocurrió para recordar a la cantante Witney Houston.

Luego de la muerte de Houston el sábado de la semana pasada en un hotel de Beverly Hills en Los Ángeles, muchos neoyorquinos se las ingeniaron y montaros puestos con camisetas, gorras, fotos y afiches con la imagen de la malograda cantante, que falleció la noche previa a la entrega de los Grammy.

Al mismo tiempo que se realizaba el funeral de Houston, en Newark, cerca del teatro Apollo en Harlem, -donde el pasado viernes se rindió un tributo a la estrella-, Eddie Council y otros vendedores se instalaron en la acera para vender camisetas por $15, Cds con los grandes éxitos de la cantante por $5 y toda clase de memorabilia.

Desde muy temprano y hasta el mediodía, Council había vendido $6,000 de mercancía, la mayoría en afiches y fotos. El vendedor señaló que desde el lunes ha vendido $30,000 en mercancía. Indicó que con un amigo hizo las camisetas.

Por su parte el dominicano José González, de Washington Heights, se encontraba en el área para comprar su souvenir. “Ella era la reina como Michael Jackson era el rey”, comenta.

Otros solamente firmaron el mural, dejaron globos y flores en honor de Whitney, en un improvisado altar que Council montó frente a su puesto.

El vendedor aseguró que sus clientes fueron variados, pero especialmente muchos turistas compraron su mercancía.

“Yo estuve aquí cuando murió James Brown y Michael Jackson y siempre se vende mucho”, asegura el vendedor ambulante que sin duda sabe detectar las mejores oportunidades.