Dan de alta a menor que recibió trasplante

Yarelis Bonilla deberá ser capaz de regresar a la escuela en tres meses

Dan de alta a menor que recibió trasplante
Yarelis Bonilla, 5, abrazada por su hermana Giselle, de siete años de edad.
Foto: ARCHIVO / EDLP

Hackensack, Nueva Jersey.- Una niña de cinco años cuyo transplante de médula ósea estuvo en duda por una controversia relacionada con la visa de su hermana mayor, quien vive en El Salvador, fue dada de alta ayer, lista para iniciar un proceso lento de recuperación a una vida normal.

Los doctores del Hospital Infantil Joseph M. Sanzari del Centro Médico Hackensack se mostraron optimistas de que Yarelis Bonilla se recuperará completamente tras pasar en el nosocomio las últimas seis semanas, varios meses después de ser diagnosticada con leucemia linfática aguda.

“Ella tuvo mucha suerte de tener una hermana donante compatible. Esos son los pacientes a quienes usualmente les va mejor”, dijo el doctor Alfred Gillio, quien realizó el transplante el mes pasado. “La pasamos muy bien con ella”, comentó el especialista. “Fue una paciente grandiosa”, agregó.

Según el doctor Gillio, Bonilla pasó 28 días en aislamiento, durante el cual realizó proyectos de arte, jugó con cosméticos y escribió en una computadora. Una cosa que no hizo mucho fue comer, afirmó. Al preguntársele qué es lo que ansía comer cuando esté en casa, la pequeña dijo tímidamente: “huevos”.

Ella deberá ser capaz de regresar a la escuela en tres meses, dijo Gillio.

Gisselle Bonilla, de siete años, estaba decidida a ser una donante compatible perfecta para su hermana después de que se realizaron exámenes a toda la familia. Sin embargo, el Departamento de Estado le negó en dos ocasiones una visa de visitante para viajar desde El Salvador que le permitiría estar en EE.UU. hasta tres meses.

Giselle vive con su abuela en El Salvador, mientras que Yarelis vive con sus padres en Elizabeth. Giselle obtuvo una visa humanitaria a inicios de diciembre. Su regreso a El Salvador está agendado para el 21 de marzo. La menor dijo que se sentía bien y que no sentía “nada” después de haber donado médula ósea. Afirmó que su hermana se ve bonita, aún sin cabello.