En barrios latinos, la oficina del doctor es la bodega

La venta de medicinas ilegales es cada vez más común y descarada en NY
En barrios latinos, la oficina del doctor es la bodega
Perlutal, un anticonceptivo, y la jeringa para aplicar la medicina comprados en una bodega de El Barrio.
Foto: EDLP

Manhattan – Para Mariela Suárez, una mexicana de 36 años, la bodega cerca de su casa es su farmacia. Suárez llegó la semana pasada a una tienda en la Calle 110 de El Barrio a inyectarse el anticonceptivo que viene usando desde hace meses.

Por $23, Suarez compró Perlutal, un medicamento fabricado en México sin permiso para la venta en los Estados Unidos. Luisa (nombre ficticio), una mexicana que atiende el lugar, le aplicó la ampolla por $5 en la parte de atrás de la tienda, donde guarda frutas y otras mercancías.

La bodega, un local de menos de 350 pies cuadrados, abastecido con productos que van desde flores hasta frutas y verduras, también vende e inyectan otros medicamentos sin receta médica, como el Pentrexyl, una antibiótico inyectable, a $24; o en pastillas, a $1.75 cada una.

Luisa suena como una experta farmaceuta. “Esto sirve para todo”, explica en tono amable al preguntársele por una medicina para dolor de garganta. “Cura infección de oído, de estómago y de garganta”, apuntó.

Los medicamentos no se exhiben al público. Pero la venta de medicinas sin prescripción es un secreto a voces. Los clientes llegan explicando sus síntomas en español, y el vendedor responde enumerando los fármacos que tiene para curarlos.

Algunas de las medicinas, desplegadas frente al comprador sobre un mostrador, no muestran sellos de garantía, ni fecha de caducidad, otras están a punto de expirar.

“Es muy barato y bueno”, explica Suárez sobre Perlutal. “No tengo dinero para ir a un doctor, y menos comprar anticonceptivos caros en una farmacia. Me tengo que conformar con lo más accesible”, acota.

Marilyn Aguirre-Molina, especialista en asuntos de salud para latinos de la red de universidades públicas de la ciudad CUNY, explicó que la venta de medicamentos ilegales no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de la comunidad de El Barrio, sino una práctica común en vecindarios inmigrantes de la ciudad.

“La comunidad latina vive una crisis de salud. La compra de medicamentos sin receta se volvió una necesidad para inmigrantes que no tienen seguro médico”, dijo Aguirre-Molina.

Además de los riesgos de tomar una medicina sin supervisión médica, el uso de medicamentos para usos no indicados también es cada vez más común, advierte Aguirre-Molina.

En una segunda visita a la tienda de El Barrio la advertencia de Aguirre-Molina pudo comprobarse.

El Perlutal, aseguran hispanas de la zona, es un medicamento muy conocido entre mujeres jóvenes y transexuales, no sólo por su capacidad para controlar la natalidad, sino como un supuesto estimulante hormonal para hacer crecer los senos y las caderas.

Tatiana (nombre ficticio), una joven peruana de 21 que creció y vive en El Barrio, confirmó que el medicamento es popular entre sus amigas.

“Yo no lo uso”, dijo. “Pero mujeres cercanas a mí sí lo usan para hacer crecer sus senos. Aunque no sé si realmente funciona”, agregó.

Aguirre-Molina, la especialista de CUNY, indicó que los anticonceptivos hormonales pueden provocar aumento de peso en algunas pacientes, pero no en zonas específicas, como glúteos o senos.

La experta además advirtió que los anticonceptivos hormonales no son recomendables en adolescentes, pues podrían causar un efecto negativo en su desarrollo.

Gloria Sánchez-Contreras, portavoz de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), informó que el Perlutal no está aprobado para su venta y distribución en Estados Unidos. La vocera advirtió del riesgo para la salud al consumir medicamentos de identidad desconocida y de pureza dudosa. Apuntó que fármacos importados podrían carecer de la información que permitiría dar al paciente un tratamiento rápido en caso de efectos secundarios.

La fiscalía del estado de Nueva York declinó revelar si tenían investigaciones abiertas sobre la venta de medicamentos ilegales en la ciudad.