Para que tú y tu mundo prosperen

Para que tú y tu mundo prosperen
En los últimos diez años ha remplazado su flota con aviones más eficientes.
Foto: ap

Cada uno de nosotros puede ayudar notablemente a conservar y mejorar el medio ambiente en que vivimos… y lo mejor de todo es que podemos hacerlo mientras contribuimos también a nuestra salud financiera, colocando al menos parte de nuestro dinero donde nos dé un buen rendimiento económico, al tiempo que colabore con la conservación de los recursos del planeta.

Esto es lo que, en términos más sencillos, se llama “inversión socialmente responsable”, “inversión verde” o green investing, pues consiste en poner tu dinero a trabajar para cuidar el medio ambiente en que vivimos, y garantizar también nuestro futuro financiero. De esa forma tu dinero se dirige a compañías que invierten en empresas que respetan el medio ambiente o que producen energías alternativas, como la que proviene del sol o del viento; a laboratorios que no utilizan animales para sus experimentos; a fondos mutuos que no incluyen acciones de corporaciones de tabaco, armas, juegos de azar o alcohol; a ETFs (Exchange Traded Funds) que fundan proyectos de búsqueda y desarrollo ambiental y que se concentran en “compañías verdes”.

Según algunos expertos, las tres mejores opciones para la inversión responsable son:

fondos especializados en energías alternativas o en empresas que respetan el medio ambiente

depósitos en bancos que utilizan su capital para financiar pequeños negocios que desarrollan proyectos relacionados al medio ambiente

portafolios personales creados directamente por el inversionista con acciones de empresas respetuosas del planeta. En este caso, se debería recurrir a un asesor financiero especializado, pues no resulta fácil investigar cómo funciona cada empresa que compone ese portafolio.