Salud: Buena para la mujer

Como latina, estoy muy orgullosa de las tradiciones culturales de nuestra comunidad. Como hija de trabajadores agrícolas, conozco muy bien lo que es crecer en una familia de bajos recursos. Y ahora como doctora, sé muy bien lo que se necesita para asegurar que nuestras familias estén saludables y eso depende del acceso a servicios de salud preventiva como la planificación familiar. Es por eso que agradezco profundamente los esfuerzos del Presidente Obama para ampliar el acceso a la cobertura de salud para todos.

Con su reciente decisión sobre la cobertura médica, el Presidente Obama ha reafirmado su compromiso de garantizar a todas las mujeres el acceso a la planificación familiar, sin costos compartidos, sin importar donde trabajan o su credo religioso.

Planned Parenthood sigue creyendo que las instituciones que sirven al público en general, emplean al público en general, y reciben dinero de los contribuyentes, deberían estar obligados a seguir las mismas reglas que los demás, incluyendo la provisión de cobertura de planificación familiar.

Nuestra preocupación fundamental son los derechos y libertades individuales de todas las mujeres y que todos los empleados y estudiantes tengan acceso a servicios básicos de salud preventiva.

Una de cada cinco mujeres, ha visitado Planned Parenthood para servicios de salud preventivos. En nuestras comunidades somos un proveedor de salud básica tales como anticonceptivos, para todas las mujeres.

Nuestra prioridad es que todas las mujeres tengan acceso a servicios de salud preventivos. Los anticonceptivos son parte de salud preventiva, y al igual son un tema económico ya que muchas mujeres y familias siguen batallando con el actual clima económico, y el poder pagar $50 dólares al mes por anticonceptivos es casi imposible.

El beneficio de planificación familiar hará posible que millones de mujeres en este país tengan acceso a este servicio que las ayudará a planear sus familias, tener embarazos saludables y bebes y familias más saludables.

Lamentablemente, hay quienes se oponen a la cobertura médica integral y desean permitir a instituciones con afiliación religiosa, como hospitales y universidades católicas, negarle a sus empleados de todos credos el acceso a anticonceptivos.

La realidad es que la gran mayoría de la población estadounidense, incluyendo el 57% de católicos, apoyan la decisión del presidente de asegurar que todos los empleadores ofrezcan cobertura de salud integral, cual incluye la cobertura de planificación familiar.

El ataque en contra de la decisión del presidente es una ataque en contra a la salud integral y el bienestar de mujeres Latinas y nuestras familias. Para el 98% de mujeres católicas en relaciones íntimas que usan anticonceptivos, al acceso al cuidado de salud integral es esencial.

El presidente Obama tomo la decisión correcta para mujeres y la salud preventiva. Todos merecemos beneficiar de la nueva ley de cobertura médica—sin importar dónde trabajamos ni nuestra afiliación religiosa. El negarle a una mujer el derecho a servicios de salud básicos es no solamente inhumano e injusto pero también inconstitucional.