Entre lágrimas la despedida de Jason Varitek

Entre lágrimas la despedida de Jason Varitek
Jason Varitek se seca una lágrima en la conferencia de prensa.
Foto: AP / Alan Díaz

FORT MYERS, Florida – Jason Varitek pasó 15 temporadas como el estoico soporte de los Medias Rojas de Boston, con una mirada de hielo que nunca parpadeaba y una quijada de hierro que nunca temblaba.

La resistencia y tenacidad que definieron su carrera e impulsaron a los Medias Rojas de vuelta a la cima del mundo del béisbol cedieron finalmente el jueves por la noche cuando el capitán se despidió.

Con su esposa y tres hijas a su lado, así como sus padres y decenas de compañeros observándolo a unos metros de distancia, un Varitek emocionado anunció oficialmente su retiro.

“Mis compañeros de equipo”, afirmó con la voz temblorosa y los ojos llenos de lágrimas, son “lo que voy a extrañar más. Lo más difícil es dejar a tus compañeros y lo que han significado para ti a través de los años”.

Si Dustin Pedroia es el corazón de los Medias Rojas y el dominicano David Ortiz es el alma, Varitek era la columna vertebral de acero que sostenía todo junto.

Fue el receptor en cuatro partidos sin hit, participó en tres Juegos de Estrellas, ganó dos anillos de campeonato y libró un memorable pleito a golpes con el astro de los Yankees Alex Rodríguez que le granjeó la simpatía de los aficionados de Boston para siempre.

“No sólo has sido nuestro capitán, has sido nuestra roca”, dijo Tom Werner, presidente de los Medias Rojas.