ONU aplaude a justicia de Guatemala

Dice que rechazar amnistía a Ríos Montt es precedente para otros acusados

ONU aplaude a justicia de Guatemala
El general (r) golpista José Efraín Ríos Montt asiste a una audiencia en los tribunales de Ciudad de Guatemala.
Foto: Saúl Martínez / efe

Ginebra/EFE – La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, aplaudió ayer la decisión de la Justicia de Guatemala de no conceder la amnistía al exgeneral golpista José Efraín Ríos Montt y lo consideró un precedente importante para casos de otros acusados como él de genocidio.

El exgeneral, de 85 años, llegó al poder mediante un golpe de Estado en 1982 y lo conservó durante diecisiete meses, en plena guerra civil guatemalteca.

Durante operaciones perpetradas por el Ejército durante ese periodo, se calcula que sólo en las zonas del noroeste de Guatemala fueron ejecutados por los militares más de 1,771 indígenas.

El portavoz de Pillay, Rupert Colville, destacó por positivo que el juez Miguel Ángel Gálvez rechazara el jueves el argumento de que la ley de amnistía decretada en 1986 protege a Montt de ser juzgado por genocidio.

El magistrado estableció que la referida ley es inválida porque Guatemala había firmado mucho antes de ese año el Tratado Internacional contra el Genocidio, que data de 1949 y ratificada por el país centroamericano un año después, explicó Colville.

“El veredicto parece abrir la puerta para dejar sin efecto la amnistía a cualquier acusado de genocidio en relación con la guerra civil de 36 años en ese país, en el que se cree que murieron unas 200,000 personas”, agregó en declaraciones a la prensa en Ginebra.

El portavoz recordó que la posición de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos siempre ha sido que nunca se debe conceder amnistía por graves crímenes internacionales.

El genocidio, así como los crímenes contra la humanidad, están codificados en la legislación internacional como los delitos más graves posibles y que no tienen plazo de prescripción.

Ríos Montt permanece bajo arresto domiciliario desde el pasado 26 de enero, cuando fue sentado en el banquillo bajo los cargos específicos de genocidio y lesa humanidad.