Carlos Bohorges: al servicio de la comunidad

El venezolano decidió enrolarse como policía voluntario de la Policía de Nueva York.

Carlos Bohorges: al servicio de la comunidad
El venezolano Carlos Bohorges es un voluntario auxiliar del Departamento de Policía (NYPD) que trabaja para el cuartel 115 en Queens.
Foto: Gloria Medina / EDLP

Nueva York – El buen ejemplo que siempre le dio su padre y el deseo de ayudar al prójimo son los motivos principales por los cualesel venezolano Carlos Bohorges decidió enrolarse como policía voluntario de la Policía de Nueva York.

Desde julio de 2001 presta su servicio en el cuartel 115, que comprenden los vecindarios de Jackson Heights y East Elmhurst.

¿Qué fue lo que lo impulsó a tomar la decisión de pertenecer al NYPD?

Mi padre fue policía en Venezuela y siempre lo vi como un gran ejemplo. Además, siempre me llamó la atención el poder servir a la comunidad. Tomé la decisión de ingresar cuando un amigo detective me habló acerca del programa que ofrecía la Ciudad y que en ese entonces había 400 voluntarios.

¿A qué programa se refiere?

El programa de la Ciudad de voluntarios auxiliares de la Policía. Somos entrenados por tres meses, debemos pasar un examen físico y si pasamos las pruebas empezamos a ser agentes y dependiendo del comportamiento, las horas que hagamos como voluntarios y otros exámenes, podemos ir ascendiendo. Usualmente se debe cumplir con 12 horas de servicio voluntario al mes, 145 horas al año.

¿Cómo se diferencia un auxiliar de policía a un agente de policía?

Lo único es que los auxiliares no portamos un arma. Usamos el uniforme azul oscuro y llevamos la placa donde especifica que somos auxiliares.

¿Qué hace un auxiliar de Policía?

Patrullamos las calles del vecindario a pie o a veces en vehículos. Siempre estamos de a dos auxiliares, nunca salimos solos. Participamos de eventos comunitarios, desfiles y si hay alguna emergencia en la calle asistimos hasta que lleguen los agentes de policía.

¿Cuál es su rango?

Desde 2009 soy sargento y tengo 12 agentes auxiliares bajo mi cargo en el cuartel 115, que es mi escuadrón. El lema por el que nos regimos es el de servir con cortesía. Además de ser los ojos y oídos de la Policía, terminamos educando a la comunidad en cómo hacer las cosas.

¿Cuál fue su primera experiencia grande de servicio con el NYPD?

Durante un apagón me llamaron cuando terminaba de trabajar en el restaurante donde laboro hace 25 años. Tuve que irme como estaba, sin el uniforme y sólo con la placa. Ese día trabajamos desde las 4:00 p.m. hasta las 7:00 a.m. Lo más que hicimos fue dirigir el tráfico porque no había semáforos funcionando. Pero lo curioso es que como a las 12 de la medianoche, una patrulla me llevó a la casa a recoger algo y me perdí porque todo estaba muy oscuro y no me acordaba bien del lugar, porque recientemente me había mudado a esa casa.

¿Recuerdas alguna experiencia mala durante su voluntariado?

Sí, una vez estábamos caminando por la avenida Roosevelt cuando un hombre que iba delante de nosotros empezó a tambalearse. Pensamos que iba borracho, pero estaba era convulsionando. Le estaba dando un ataque al corazón. Llamamos la ambulancia y mientras esperábamos el hombre me agarró la mano bien fuerte, cambió de color tres veces, primero pálido, después como gris y por último azul. De pronto me presionó la mano más, suspiro profundo y murió. Quise hablar con la familia para decirle que no había sufrido al morir, pero nunca supe ni su nombre.

¿Algún logro que lo haga sentir orgulloso de su voluntariado?

En dos ocasiones logramos agarrar a ladrones.

¿Qué reconocimientos ha recibido?

Varios, por mejor policía auxiliar del mes, por honor al mérito y por servicio al público. Y por participar en los desfiles y en julio del 2011 recibí una mención de honor de la presidente del condado Helen Marshall.

¿Qué es lo que más le gusta de su voluntariado?

Me gusta servir a la gente y es la oportunidad que tengo de dar un poco de mí a este país que me ha ofrecido tanto. Me gusta lo que hago, no me importa que arriesgue mi vida en pro de la comunidad y lo hago sin esperar nada a cambio. Me siento orgulloso de ser parte del NYPD.

¿Cuál es su meta dentro del NYPD?

Por ahora me estoy preparando para presentar el examen para ser promovido para teniente. Y califico porque tengo muchas horas como voluntario, tengo más de 3,000 horas.

¿Qué opina su familia de lo que hace?

Mi madre es la más preocupada y nerviosa de lo que me pueda pasar. Siempre me está repitiendo que me cuide que ella escucha que la ciudad de Nueva York es muy peligrosa. No me ha pedido que lo deje de hacer, me imagino que es porque sabe de la entrega que uno tiene.