Más que un fastidioso ronquido

Problemas para dormir, como la apnea del sueño, pueden ser muy peligrosos para su salud y bienestar
Más que un fastidioso ronquido
Muchos matrimonios en Estados Unidos terminan durmiendo en habitaciones separadas debido a que uno o ambos miembros roncan demasiado.
Foto: thinkstock

New York – Después de casi seis años durmiendo con tapones dentro de sus oídos, Fernanda no aguantó más y le dio un ultimátum a su esposo.

“Si no buscas ayuda profesional cuanto antes, te vas a dormir al sofá”, le dijo la mujer a Jeffrey, su marido, cansada de los fuertes ronquidos que tiene que escuchar todas las noches.

Pero Jeffrey no sólo ronca. El hombre de 45 años sufre de apnea del sueño, un trastorno que, junto a otros problemas para dormir, puede provocar serios riesgos para la salud.

Lo peor es que Jeffrey y su esposa no lo sabían y se enteraron tras una visita al médico. “Ella siempre se ha quejado de que ronco mucho y muy alto. Pero no nos habíamos dado cuenta que a veces dejo de respirar cuando ronco, y el doctor dijo que eso es apnea del sueño”, indica el hombre.

Según reportes, muchos matrimonios en Estados Unidos terminan durmiendo en habitaciones separadas debido a que uno o ambos miembros roncan demasiado.

“Muchas personas que roncan lo niegan aunque sus parejas le digan que roncan demasiado. Algunos vienen al consultorio con grabaciones de los ronquidos de sus parejas”, explica el doctor Johathan Greenburg, fundador y presidente del centro ‘Snore No More‘ (No Ronque Más), que se dedica al tratamiento de ronquidos y apnea del sueño.

“Nos hemos dado cuenta que muchas personas piensan que los hombres roncan más que las mujeres, pero el porcentaje es muy pequeño. En nuestra oficina vemos a 55% hombres y a 45% mujeres, y ese número se está emparejando”, aclara el experto.

Por lo general, los primeros que notan el ronquido son los familiares o la pareja de la persona que ronca y no la misma persona que lo hace.

Según el Instituto Nacional de Salud de EE.UU. (NIH, en inglés), los trastornos del sueño afectan a un promedio de 50 millones de estadounidenses de todas las edades y estratos sociales. Además, se estima que otros 10 millones aún no han sido diagnosticados.

Esto se debe, según investigaciones, a que se trata de una sociedad que se acuesta muy tarde y se levanta muy temprano.

“Hay muchos trastornos del sueño como la narcolepsia, el caminar o hablar mientras se duerme, el síndrome de las piernas inquietas y el insomnio. Pero los más comunes son el ronquido y la apnea del sueño, que representan casi el 90% de los problemas para dormir”, informa el doctor Greenburg.

“Tenemos una población que está envejeciendo, está engordando y está haciendo menos ejercicios, y si alguien sufre sobrepeso y ronca, tiene un gran chance de desarrollar apnea del sueño”, agrega el experto.

Esta afección es más común en pesonas de edad avanzada y aquellas que tienen sobrepeso.

Investigaciones médicas han demostrado que no poder conciliar el sueño resulta en un aumento de la somnolencia diurna, accidentes automovilísticos, problemas de concentración, mal desempeño en el trabajo y bajo rendimiento en la escuela.

Cuando se sufre del apnea de sueño, según el doctor Greenburg las personas pueden llegar a padecer graves trastorno de salud que puede poner en peligro su vida.

“Si sufres apnea del sueño y no estás recibiendo tratamiento, tienes cuatro veces más probabilidades de sufrir un derrame cerebral, tres veces más riesgo de tener un paro cardíaco, y más chance de sufrir de Alzheimer, demencia y pérdida de la memoria”, señala el médico.

“También vas a aumentar de peso, te puede causar diabetes Tipo 2, y en los hombre causa disfunción eréctil, por lo que su vida sexual, y la de su pareja, será impactada”, añade.

También, cuando no se duerme, el cuerpo libera la hormona que controla el estrés: cortisol, la cual eleva las palpitaciones del corazón, lo que puede terminar en un ataque cardíaco o cerebrovascular.

“La razón por la cual estamos muy preocupados por la apnea del sueño es porque paramos de respirar por más de 10 segundos. Pero tenemos pacientes que no respiran hasta por dos minutos o más tiempo. Eso puede pasar de 20 a 80 veces cada hora”, asegura el galeno.

“Cuando la persona deja de respirar por varios segundos no recibe oxígeno en su sangre, y eso le envía el mensaje a los órganos del cuerpo -especialmente al cerebro-, de que no se está recibiendo suficiente oxígeno, y la respuesta del cuerpo es esforzarse para enviar más oxígeno”, dice el especialista.

“Por eso es que el corazón comienza a latir más fuerte y rápido y se incrementa la presión sanguínea, porque esas dos cosas incrementan el fluido de la sangre que es la que lleva el oxígeno al cerebro y al resto del cuerpo”, añade.

“Esa es la realidad que la mayoría de la población, incluyendo los latinos, están enfrentando actualmente: están engordando, no hacen suficientes ejercicios, están cansados. Cuando se hacen más viejos todo esto termina en ronquidos y apnea del sueño”, advierte Greenburg.

Otro factor que empeora los ronquidos y la apnea del sueño es el consumo de alcohol. “El alcohol es un relajante muscular y si se bebe varias horas antes de dormir, el alcohol va a relajar la lengua y ésta se va a ir hacia atrás y va a tapar las vías respiratorias”.

Según explicaciones dadas por el doctor Jonathan Greenburg, la mayoría de las veces los ronquidos se deben a que la persona tiene una lengua muy grande y una cavidad bucal muy pequeña. Esto hace que la lengua sea empujada hacia atrás de la garganta y se bloquean parcialmente las vías respiratorias. Con la apnea del sueño, la lengua cierra las vías respiratorias completamente y no permite el paso de oxígeno a los pulmones.

“Por eso es que las personas que roncan tienden a roncar más cuando duermen boca arriba, con la espalda en la cama, en vez de dormir de lado o boca abajo”.

“La lengua es un músculo, y cuando envejecemos perdemos tonalidad muscular y la lengua se mueve hacia atrás. Por ello es que mientras más viejo es uno, peor son los ronquidos y pasamos de tener una apnea del sueño moderada a una más severa”, informa Greenburg.

Según el médico, el promedio nacional de las personas que roncan es de 40% para la población de 40 años. A los 50 años la cifra sube a 60%.

También -indica el doctor Greenburg- hay un componente hereditario que predispone a las personas a roncar o sufrir apnea del sueño. “Si alguno o ambos padres roncan, quizás es porque tienen una lengua grande, y eso se los transmiten a sus niños a través de sus genes”.

Si usted presenta dolores de cabeza al levantarse en la mañana eso puede ser uno de los primeros síntomas de que está sufriendo apnea del sueño.

Además de los tratamientos médicos para mejorar los ronquidos y la apnea del sueño (ver recuadro), los expertos aconsejan hacer ejercicios para tonificar los músculos, perder peso y no beber alcohol. También, procure no dormir de espalda, sino de lado. Eleve la cama o la almohada una cuantas pulgadas y evite tomar pastillas para dormir.

pedro.frisneda@eldiariony.com