Santorum confía que contienda republicana sea entre dos

A dos días de la próxima cita electoral de los precandidatos republicanos a la Presidencia de EEUU, que tendrá lugar el sábado en Kansas, el segundo en la carrera por la nominación, Rick Santorum, expresó su esperanza de que la contienda quede pronto reducida a dos aspirantes, él y el favorito, Mitt Romney.
Santorum confía que contienda republicana sea entre dos
Rick Santorum (izq.) y Mitt Romney (der.).
Foto: EFE

Washington (EFE).- A dos días de la próxima cita electoral de los precandidatos republicanos a la Presidencia de EEUU, que tendrá lugar el sábado en Kansas, el segundo en la carrera por la nominación, Rick Santorum, expresó su esperanza de que la contienda quede pronto reducida a dos aspirantes, él y el favorito, Mitt Romney.

Santorum, exsenador por Pensilvania, intentará, con la ventaja que le da su perfil más conservador, ganar en los “caucus” o asambleas populares de Kansas y triunfar el martes en las primarias de los estados sureños de Alabama y Misisipi, con lo que, en su opinión, la carrera por la candidatura republicana a la Presidencia se convertiría en cosa de dos.

Esto permitiría a Santorum acumular más delegados en la treintena de primarias y “caucus” que quedan por disputar hasta la convención republicana de agosto en Tampa (Florida), en la que se nominará finalmente al candidato del partido que enfrentará en los comicios de noviembre al presidente Barack Obama, quien buscará la reelección.

En un mitin en Alabama, Santorum, que en el “supermartes” se impuso en tres estados, dijo a sus simpatizantes que si se movilizan para lograr una “victoria conservadora” a su favor el martes, “esta carrera será de dos personas. Y cuando sea una carrera de dos para la nominación republicana, el conservadurismo ganará”.

Por su parte, Romney ha intentado persuadir a sus oponentes de que abandonen la contienda con el argumento de que ya cuenta con una ventaja sustancial en la carrera por conseguir los 1.144 delegados que garantizan la candidatura, aunque precisamente los estados sureños son su gran debilidad, pues no ha conseguido imponerse en esa región del país.

Hasta el momento, Romney, que el martes ganó en seis de los diez estados en liza, cuenta con 412 delegados, casi el triple que Santorum, su rival más inmediato.

Pese a que las matemáticas parecen dar la razón a Romney, los votantes republicanos mantienen vivas las campañas de Santorum y del expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, mientras que el congresista tejano Ron Paul acumula un discreto número de delegados.

Tanto Santorum como Gingrich, que han hecho un frente antiRomney durante la campaña, creen aún que hay una mayoría de votantes contrarios al exgobernador de Massachusetts esperando a dar la vuelta a la contienda y han centrado sus esfuerzos en las primarias sureñas.

El Super-PAC (fondo de apoyo al candidato) pro-Santorum “Red, White and Blue” lanzó campañas publicitarias por valor de 600.000 dólares en Alabama y Misisipi para subrayar su postura conservadora, alineada con el movimiento Tea Party, en temas como la política de salud.

Romney reconoció ante una emisora de radio que su papel en las primarias en los estados sureños “es un poco como jugar fuera de casa”, aunque confió en seguir acumulando delegados, porque “finalmente se trata de eso”.

“Si el gobernador (Romney) cree que es el designado por Dios para ganar eso ya lo veremos”, indicó Santorum en un acto de campaña en Kansas.

Santorum, al que las estimaciones de la CNN dan 169 delegados parece ser el único capaz de seguir en la carrera republicana contra Romney.

Los simpatizantes del exsenador pidieron a Gingrich que se retire tras su solitaria victoria en Georgia el martes e impida que el partido se desgaste en escaramuzas internas por el liderazgo mientras Obama calienta músculos fuera del cuadrilátero de campaña.

“Estamos en esta carrera porque creemos que va a ser posible que un moderado gane las elecciones generales”, indicó Gingrich este miércoles en respuesta a las presiones para que deje de aspirar a la candidatura.

La falta de golpe de Romney mantiene abierto un combate republicano que permite al presidente demócrata Barack Obama no desgastarse aún en cruces de campaña con un oponente republicano y paradójicamente le da más puntos para la reelección.

Pese a tener muchos más fondos disponibles que sus rivales y experiencia en este tipo de contiendas, Romney no acaba convencer a los votantes de su partido, que han otorgado un total de 351 delegados a los otros tres aspirantes.

Como dijo en su cuenta de Twitter, Herman Cain, exaspirante republicano que ha dado su apoyo a Gingrich, “sólo un tercio de los delegados se han repartido, es muy pronto para proclamar un candidato o retirarse”.