Los Padres a mejorar su ofensiva

Los Padres a mejorar su ofensiva
Carlos Quentín es la esperanza de los Padres de San Diego para mejorar su ofensiva. Aquí, durante un juego de pretemporada, disputado en Peoria, Arizona.
Foto: AP / Lenny Ignelzi

NUEVA YORK/AP – Sin Adrián González, los Padres de San Diego sufrieron bastante para anotar carreras en el 2011. El magro total de 593 representó la primera vez desde 1988 que fabricaron menos de 600.

Para resolver el atasco ofensivo, los Padres han traído a un jugador que -como González- creció en la ciudad. Se trata del jardinero izquierdo Carlos Quentín.

Llega a San Diego procedente de los Medias Blancas de Chicago, tras un canje por un par de lanzadores de ligas menores.

Dos veces seleccionado al Juego de Estrellas, incluyendo el año pasado, Quentín promedió 27 jonrones y 80 impulsadas en sus cuatro campañas previas con Chicago.

Deberá aprender a acostumbrarse a sacudir el madero en el estadio Petco Field, cuyas dimensiones se devoran los elevados de los bateadores de poder.

Pero su adicióndebe servir para hacerle la vida menos estresante al manager Bud Black, quien el año pasado empleó 140 alineaciones diferentes mientras su equipo perdía 91 juegos.

Los Padres fue el conjunto con menos jonrones en las Grandes Ligas (91), el del peor promedio ofensivo colectivo de la Liga Nacional (.237) y el segundo en más ponches de las mayores (1,320).

El plan de Black es poner a Quentín como cuarto en el orden ofensivo.

Los Padres no asoman como candidatos para pelear por el título de la división Oeste, como lo hicieron en 2010, cuando fueron eliminados en el último día de la campaña regular. Pero prometen ser más competitivos en el 2012 y poner en alerta a los actuales campeones Diamondbacks de Arizona y a los Gigantes de San Francisco.

“Todos pueden percebir que somos un equipo con un techo que alcanzar. Creo que todos estamos entusiastas de que estamos encaminados para lograr ese potencial”, manifestó Quentín.

Además de Quentín, los Padres incorporaron a Yonder Alonso, un cotizado prospecto de primera base que llegó en una transacción con los Rojos de Cincinnati a cambio del abridor Mat Latos.

Desprenderse de un pitcher como Latos, joven y prometedor, no parece ser una buena idea, pero el nuevo gerente Josh Byrnes hizo un canje que a la larga podría ser beneficioso al adquirir además al abridor dominicano Edinson Vólquez y dos prospectos: el receptor cubano Yasmani Grandal y el relevista Brad Boxberger.

Aunque su carrera se ha visto trastocada por una suspensión de 50 juegos por dopaje, además de pasar por el quirófano para una operación Tommy John en el codo, no hay que olvidar que Vólquez fue al Juego de Estrellas del 2008, y fue el abridor del primer partido de la serie divisional de la Liga Nacional en el 2010. La mudanza a San Diego puede caerle de perlas al lanzar en un estadio espacioso.

Para reemplazar al estelar cerrador Heath Bell, quien firmó como agente libre con los Marlins, se contrató a Huston Street.

Con Alonso a bordo, tuvieron que buscarle otro destino al también inicialista Anthony Rizzo, transfiriéndolo a los Cachorros de Chicago por el relevista Andrew Cashner.

También le renovaron el contrato al jardinero central Cameron Maybin por cinco años y 25 millones de dólares. No fue hasta su quinta campaña en la que Maybin logró destapar su potencial al terminar con 40 robos y 82 anotadas.

El resto de la alineación no tiene nombres de campanillas, sino más bien jugadores secundarios que deben ayudar lo suficiente, como el tercera base Chase Headley, el receptor Nick Hundley y el jardinero derecho Will Venable. No hay un titular fijo en la intermedia, con los veteranos Orlando Hudson y Jason Bartlett alternándose.

Además de Vólquez, la rotación contará con Tim Stauffer y los zurdos Clayton Richard y Cory Luebke. El quinto puesto se disputarán Dustin Moseley, Anthony Bass y Micah Owings.

Stauffer ha sido señalado para abrir en el juego inaugural tras una campaña con marca de 9-12 y 3.73 de efectividad y récord personal de 31 aperturas. Richard tiene la capacidad y antecedentes (14-9, 3.75 de efectividad en el 2010) para repuntar tras someterse a una operación en el hombro en julio. De Luebke (6-10 y 154 ponches en casi 140 innings en su primera oportunidad como abridor) podría convertirse en un futuro as.

El bullpen es muy diferente. Bell y Mike Adams integraban un seguro dúo para cerrar los juegos. Street y Cashner ahora son los encargados de lanzar las últimas dos entradas, con la ayuda de Luke Gregerson, Joe Thatcher y el colombiano Ernesto Frieri.