Indígenas marchan en paz

Indígenas marchan en paz
La marcha liderada por indígenas en protesta contra la minería a gran escala llegó ayer a Quito.
Foto: JOSÉ JACOME / EFE

Quito/EFE – El presidente de Ecuador, Rafael Correa, calificó de “contundente derrota” a la marcha en contra de la minería a gran escala liderada por indígenas de oposición que llegó a Quito, donde también se han concentrado miles de simpatizantes del Gobierno.

“Han sufrido otra contundente derrota. Somos millones más. En este momento en Quito somos 50,000, 60,000, mientras son ellos unas cuantas centenas pese a todo el apoyo y los garroteros de la prensa corrupta, de la derecha saqueadora”, dijo Correa ante quince mil simpatizantes, según el movimiento oficialista Alianza País, congregados en el céntrico parque de El Arbolito.

Personas afrodescendientes, indígenas, mestizas, vinieron de todo el país y dieron su apoyo al mandatario con gritos de “Correa amigo, el pueblo está contigo”.

El presidente resaltó que “nada ni nadie podrá detener la revolución ciudadana”, en referencia al apelativo que usa para definir su proyecto político, lo que arrancó el aplauso de los asistentes.

Correa pidió a sus simpatizantes que marchen con tranquilidad y paz para no caer en las posibles provocaciones de la oposición.

Mientras él hablaba, el grueso de una marcha de protesta contra el Gobierno y liderada por los indígenas, entraba a Quito por el sur, mientras que un grupo menor se dirigía por el norte al mismo parque donde intervenía Correa,

Según las indicaciones del Municipio, los partidarios del presidente debían haber abandonado “El Arbolito” a las 11.00 hora local, pero su salida se atrasó dado que el presidente llegó más de una hora tarde.

La marcha indígena comenzó con algunos cientos de participantes el pasado 8 de marzo en El Pangui, un municipio amazónico donde se abrirá la primera mina a gran escala de la historia de Ecuador, que operará durante 25 años la empresa Ecuacorriente, de capital chino.

El mandatario aseguró que abrirán las puertas al diálogo a “la gente sana” que ha marchado durante estos días por el país, pero no con “mentirosos”, “malcriados” u “oportunistas”, en referencia a algunos líderes de la movilización que, a su juicio, aprovecharon esta acción con fines electorales.

Defendió la importancia de desarrollar proyectos de minería con estricto control ambiental y rechazó las críticas de los líderes indígenas que se oponen a proyectos de extracción a gran escala.

Correa descartó que el principal contaminante del agua sea la minería y señaló que se puede tener “buen agua y buena minería”.