Critican a ente de derechos humanos

Washington/EFE – El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, acusó ayer a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de “inquisidora” y de extralimitarse en sus funciones al emitir medidas cautelares en el caso del diario El Universo.

Patiño se pronunció así ante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), solicitada por Ecuador para opinar sobre las medidas cautelares que la CIDH emitió para proteger a los cuatro procesados en el caso de El Universo y que fueron retiradas tras perdonarse sus penas.

“Queremos manifestar nuestra preocupación por lo que, a nuestro juicio, supone una clara violación de los procedimientos, la práctica y la razón de ser de una instancia que, más allá de promover los derechos humanos, en muchas ocasiones se ha convertido en un ente meramente inquisidor contra los Estados”, dijo Patiño en referencia a la CIDH.

El canciller se reunió con seis comisionados de la CIDH para pedir explicaciones sobre las medidas cautelares solicitadas el pasado 21 de febrero a Quito, después de que el presidente Rafael Correa demandara por injurias a un columnista y tres ejecutivos del diario, y éstos fueran condenados a penas de cárcel.

No obstante, una vez que Correa decidió perdonar la condena, la CIDH retiró las medidas cautelares, en las que pedía que no se ejecutara la sentencia hasta que se celebrara una audiencia en su sede en Washington, que estaba programada para esta semana pero fue cancelada.

En la reunión privada con los comisionados, Patiño les invitó a visitar Ecuador para “conocer in situ la situación de libertad de expresión” y “superar la información que reciben de los medios de comunicación, que en muchas ocasiones es bastante sesgada y en otras verdaderamente falsa”, según dijo a periodistas tras la audiencia.

En la emisión de medidas cautelares, la CIDH “violentó abiertamente el derecho al debido proceso en Ecuador”, dado que no concedió “la misma rigurosidad a ambas partes procesales” ni transmitió al Estado la petición en dos ocasiones, aseguró el canciller.

Además, aseguró que en este caso “no se presentaba” ninguna de las condiciones que justifican la emisión de medidas cautelares, como la gravedad y urgencia de la situación o el riesgo para la vida de las personas.