David Ríos:Educador del Museo de los Niños

David Ríos encontró un espacio para su arte y su pasión por la enseñanza en el Museo de los Niños de Manhattan.
David Ríos encontró un espacio para su arte y su pasión por la enseñanza en el Museo de los Niños de Manhattan.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Manhattan – El trabajo de Davíd Ríos, de 30 años, es encontrar mil maneras de educar a los niños sin que se aburran de solo escuchar la palabra “museo”.

Nacido en Nueva York en una familia puertorriqueña, este educador del Museo de los Niños de Manhattan se graduó en Cooper Union, conocida como una de las mejores universidades de la ciudad y el país, donde se entra por mérito y la educación es gratuita.

Allí pulió su vena artística y moldeó su pasión por la enseñanza, que hoy utiliza para enseñar nociones básicas de ciencias, matemáticas e historia a cientos de pequeños de una manera muy divertida y en un lugar como pocos donde la norma es “todo se puede tocar”.

Mis padres se vinieron de Puerto Rico en los años 50 y nunca nos forzaron a aprender español, aunque lo entiendo. Ya de adulto es cuando me interesé por la historia, la política y la cultura de Puerto Rico.

Como artista especializado en grabados e ilustraciones, Puerto Rico ha sido una inspiración. En mis obras combino la historia boricua, los dibujos animados que me fascinaban cuando era pequeño con lo que sé sobre cómo trabajar con los niños.

Los principios y la estructura de la familia. Soy el más joven de cinco hermanos y el mayor me lleva 20 años, pero todos somos muy unidos.

Empecé como pasante y, en 2004, al graduarme me dieron la oportunidad de trabajar como educador, atendiendo los grupos de niños de prescolar y primaria que visitan el museo. Hoy soy gerente de programas de extensión comunitaria y pasantías.

Un día puedo estar en la sección de “Dora la exploradora” enseñando a niños de prekinder a descubrir su vecindario y en la de “Diego” mostrando los secretos del bosque tropical; luego paso tiempo coordinando a los estudiantes de secundaria que hacen pasantías en el museo. 50% de los educadores del museo fueron alguna vez mis pasantes.

Ahora estoy conceptualizando y produciendo una serie de libros para el aprendizaje de las matemáticas, dirigidos a niños que viven en zonas empobrecidas. Eso lo estamos haciendo para el Departamento de Educación. Ese proyecto me tiene muy emocionado, porque es lo más cercano a lo que he querido hacer como artista y educador.

Es cómico, pero lo que más me gusta es ir a otros museos para ver qué nuevo tienen. Soy casado y por suerte mi pareja disfruta hacerlo conmigo.

Quiero consolidarme como artista y seguir desarrollando materiales creativos como estos libros y otras experiencias interactivas para llegar a cada niño de una manera diferente.