Gobierno niega que presione al Supremo

Washington/EFE – La Casa Blanca negó ayer que el presidente Barack Obama, intente intimidar al Tribunal Supremo para que, en su dictamen de junio próximo, reafirme la constitucionalidad de la reforma sanitaria de 2010.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, defendió los argumentos que expuso Obama el lunes sobre la constitucionalidad de la reforma sanitaria y sus advertencias contra el “activismo” de los jueces del Supremo.

El lunes, Obama expresó confianza en que el Tribunal Supremo dejará en pie la reforma sanitaria.

“Confío en que el Tribunal Supremo no tomará lo que sería un paso extraordinario y sin precedentes de revocar una ley que se aprobó por una firme mayoría en un Congreso elegido democráticamente”, dijo Obama.