El Papa oró y el mundo católico tuvo viacrucis

El papa Benedicto XVI alentó a las personas amenazadas por el desempleo y otros problemas económicos para extraer coraje y fuerza de los sufrimientos de Jesucristo crucificado al encabezar la procesión tradicional del viacrucis del Viernes Santo a la luz de las velas en el antiguo Coliseo.
El Papa oró y el mundo católico tuvo viacrucis

ROMA, Italia (AP).- El papa Benedicto XVI alentó a las personas amenazadas por el desempleo y otros problemas económicos para extraer coraje y fuerza de los sufrimientos de Jesucristo crucificado al encabezar la procesión tradicional del viacrucis del Viernes Santo a la luz de las velas en el antiguo Coliseo.

El Pontífice, que cumple 85 años el 16 de abril, no cargó la cruz durante la procesión que duró una hora. En su lugar, escuchó con atención las meditaciones sobre el sufrimiento que le pidió componer a una pareja de italianos mayores para la tradicional ceremonia. Entonces, cuando la reflexión final se leía en voz alta, al Pontífice le entregaron una cruz de madera, delgada y ligera, que sostuvo con firmeza durante unos minutos.

Miles de turistas, peregrinos y romanos atestaron el paseo en el exterior del Coliseo y el antiguo Foro Romano para orar con él y escuchar los himnos en una noche nublada.

Los fieles sostenían velas y libros de oración. Unos pocos sostenían ramos de olivo que habían guardado del Domingo de Ramos, que inició las solemnes ceremonias de Semana Santa en la Iglesia católica.

“La experiencia del sufrimiento y de la cruz toca a toda la humanidad. Toca a la familia también”, dijo el Papa en una breve homilía al final de la procesión, que observó desde un terreno elevado.

Vestido con túnica de color rojo para simbolizar la sangre derramada por Jesús, el Papa añadió que “en estos días, también, la situación de muchas familias se ve agravada por la amenaza del desempleo y otros efectos negativos de la crisis económica”, tales como preocuparse por el futuro de los jóvenes.

Sin embargo, Benedicto XVI aconsejó a las familias “observar la cruz de Cristo. Allí podemos encontrar el coraje y la fuerza para seguir adelante”.

La fuerza de Dios, buscó asegurar Benedicto XVI a los fieles, ayudará a las familias “a hacer sacrificios y superar todos los obstáculos”.

Después de la aparición en el Coliseo, el próximo acto público de Benedicto XVI es una misa de vigilia de Pascua en la Basílica de San Pedro, hoy por la noche. El domingo por la mañana, presidirá una misa de Pascua en la Plaza de San Pedro, a la que se prevé asistirán decenas de miles de personas.

Finalmente, el domingo al mediodía, el Papa pronunciará un tradicional discurso de Pascua dirigido a la plaza. En la Pascua, el día de mayor júbilo del cristianismo, los cristianos conmemoran lo que ellos creen es la resurrección de Cristo de entre los muertos.

Horas antes de la procesión, Benedicto escuchó al predicador de la casa papal pronunciar una homilía en la Basílica de San Pedro y se arrodilló para orar.

Los cubanos celebraron por primera vez en décadas un asueto por el Viernes Santo, un gesto de cortesía por la reciente visita del papa Benedicto XVI que fue autorizado de manera excepcional e incluyó la transmisión televisiva en vivo de una prédica del cardenal.

Mientras que en otros países de la región, con una marcada tradición cristiana, se realizaban monumentales procesiones en las que fieles cargaban en hombros gigantescas andas con imágenes de la crucifixión de Cristo o escenificaban en carne propia el último pasaje de su vida.

En Cuba las iglesias, aunque más concurridas que de costumbre, no tenían asistencia masiva.

“Hemos recibido más personas incluso en comparación a otros Viernes Santos”, explicó Magno Felipe Mitjans, un laico de 73 años que trabaja en la iglesia de San Juan de Letrán, en La Habana.

Mitjans, quien se definió como “revolucionario, cristiano y católico”, aseguró que estaba satisfecho con el decreto del Gobierno de declarar asueto en la jornada, aunque lamentó que se prestara “a confusión” y para muchos fuera un motivo de festejo y no de dolor, como lo es para la tradición apostólica romana.

Cuba es considerado uno de los países menos católicos del continente con apenas una feligresía activa estimada de un 10% y en un panorama religioso donde sobresalen las religiones sincréticas de origen africano y los evangélicos.

Por la tarde, el cardenal Jaime Ortega ofreció el sermón de las siete palabras, que fue transmitida por la televisión cubana, de corte estatal.

“Jesús desde lo alto de la cruz nos perdona”, expresó Ortega. “Sin perdón no puede haber reconciliación entre los grupos humanos”, agregó en parte de su mensaje.

En las calles bastante desiertas se veía el ajetreo doméstico.

“No soy católica, pero los respeto. Estoy feliz con este feriado que no estaba en mis cálculos porque voy a adelantar cantidad con la casa y los muchachos [los hijos]”, comentó Gladys Ocampo, una empleada que este viernes no tuvo que presentarse en su empresa a trabajar.

El Papa visitó México y Cuba a finales de marzo y durante su estancia en la isla pidió al presidente Raúl Castro que autorizara ese para ser feriado de Viernes Santo, como su predecesor Fidel Castro lo había hecho con la Navidad cuando viajó Juan Pablo II en 1998.

En México, una de las mayores representaciones de la Semana Santa y que tiene su pináculo el Viernes Santo con la crucifixión de Cristo se realiza en Iztapalapa, un barrio de clase trabajadora en el oriente de la capital del país.

Escenificada desde 1843, la Pasión de Cristo llegó en 2012 a su representación número 169.

Habitantes del propio barrio son escogidos para representar los distintos papeles, incluido el de Jesús y María, que recorren las calles de la zona ante la mirada de cientos de miles de personas, incluidos turistas nacionales y extranjeros, que llegan a testificar el viacrucis.

La Pasión inició el jueves y concluye hoy sábado, con la resurrección de Jesús.

También las reclusas de una prisión salvadoreña escenificaron este año su propia versión de La Pasión.

En Guatemala partieron procesiones de numerosos templos católicos del país que recorren las calles ornamentadas con alfombras fabricadas con serrín teñido de vistosos colores y pétalos de flores. Las monumentales andas en las que se exhiben esculturas que representan las diferentes etapas de La Pasión, son cargadas en hombros por miles de feligreses que visten de luto.

Geovany Contreras, devoto de la procesión de Jesús Nazareno de los Milagros que sale del Templo de San José el Domingo de Ramos, explicó que esa tradición guatemalteca une a la familia y representa la devoción a Jesús.

“Yo cargo [en la procesión] porque es algo que nace del interior de uno. En mi caso tengo 15 años de llevarlo en mis hombros; lo hago por varias experiencias personales y bendiciones que he recibido de Dios a través de esa imagen”.

Con motivo de la Semana Santa, más de 150 artistas bolivianos exhibieron el viernes esculturas en arena relacionadas a pasajes bíblicos.

A los arenales de Cochiraya, en la región altiplánica de Oruro, a unos 70 kilómetros al sur de La Paz llegaron miles de personas para ver 13 esculturas de entre tres a cuatro metros de alto que realizaron los artistas desde la víspera.

En otras localidades de Brasil, Perú, Nicaragua y otros países también se observaron procesiones.